Una multitud lo aclamó

El Papa tomó un descanso y almorzó langosta, corvina, frutas nacionales. Al terminar elogió los platillos. Un pastel de manzana de postre le hizo recordar a su natal Polonia, pero no por mucho tiempo, los campesinos panameños lo esperaban. Habían llegado de todos los puntos del país para encontrarse con el Pontífice.


FUE un día para recordar. A las 10:20 de la mañana y para no hacerse esperar, el Papa abordó el helicóptero HP 962-SERHEL, piloteado por Edgar Roma. Al prelado lo acompañó el Cardenal Aostino Caserolli, secretario del Vaticano. Al Campo Industrial "Simón Bolívar" llegaron a las 11:00 donde presidiría un acto religioso, mientras un cuarto de millón de panameños lo esperaban.
En el lugar, también conocido como Albrook Field, el termómetro marcaba los 40 grados. Aún esto no fue suficiente para hacer disuadir a quienes habían esperado su encuentro con el Sumo Pontífice.
Informes de la Guardia Nacional reportaban que cada 40 segundos ocurría un desmayo, mientras los miembros de la Cruz Roja Panameña hacían grandes esfuerzos por mantener de pie a la masa.
El pueblo no cesaba de ondear pañuelos, banderas, pancartas y derramar lágrimas cuando de pronto la figura de Juan Pablo II emergió.
A las 11:05 hizo su entrada abordo del "papamóvil" mientras era custodiado por agentes del orden. Los gritos de ¡viva! dominaron el ambiente mientras el Papa saludaba con una sonrisa en su rostro.
Centenares de sacerdotes se anticiparon distribuyeron la Santa Eucaristía en improvisados altares y todo estaba listo para escuchar las palabras del Pontífice.
"¡Gracia y paz a vosotros!" fueron sus primeras palabras, a las que le siguieron otras tantas que aludían al matrimonio cristiano y la importancia de la familia.
"El matrimonio es una historia de amor mutuo, un camino de madurez humana y cristiana. Sólo en el progresivo revelarse de las personas se puede consolidar una relación de amor que envuelve la totalidad de la vida de los esposos".
Su recordada homilía sirvió para recordar prácticas señaladas por la Iglesia como las uniones fuera del matrimonio y la anticoncepción.
"El cristiano auténtico, aún a riesgo de convertirse en signo de contradicción ha de saber elegir bien las opciones prácticas que están de acuerdo con su fe" adelantó, antes de enumerar una lista de prohibiciones.
El momento culminante fue la celebración de la Eucaristía, que culminó el encuentro entre los aplausos de la multitud a los que el jerarca católico respondió con una sonrisa.


fecha edicion
old id
191500
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América