Una peruana denunció el robo del bebé que gestaba después de haber sido atropellada y permanecer inconsciente y en paradero desconocido durante tres días, presumiblemente dopada con somníferos, informa hoy la prensa local.
El caso de Mary Rose Castillo, de 38 años, saltó a los medios el pasado sábado, cuando se presentó en una emisora radial limeña para denunciar que alguien le había arrebatado el hijo que llevaba en el vientre aprovechando su inconsciencia y que había aparecido sin saber cómo en un hospital de Lima.
Según su denuncia, el pasado jueves fue atropellada por una furgoneta cuando salía a comprar y despertó el sábado en la camilla de un hospital sin su bebé y sin que nadie pudiera darle razón de lo que había ocurrido.
Sin embargo, investigaciones policiales revelaron contradicciones en la declaración de la madre, que ayer también sostuvo que una amiga la llevó al hospital María Auxiliadora con dolores de parto y que se había registrado allí con un nombre falso.
El director del nosocomio, Jorge Polo, rechazó de forma categórica que en su hospital se haya atendido en los últimos tres días a una mujer embarazada en estado de inconsciencia, mientras testigos afirman que Castillo fue vista en el centro médico acompañada por una mujer.
Según el diario La República, el caso se complicaría aún más después de que médicos legistas que examinaron a la madre encontraron restos de cocaína en su sangre.
Además, el diario sostiene que el compañero de Castillo, César Gutiérrez, fue informado el jueves que su mujer había sido llevada a un hospital y que cuando fue al lugar le dijeron que no estaba allí.
Pese a lo extraño del caso, Gutiérrez no explicó la razón por la cual no buscó a su mujer en otro lado ni se preocupó por ella hasta el sábado cuando apareció sin el bebé.
Para el diario, es posible que Castillo sea adicta a la cocaína y que haya cambiado a su bebé por unas dosis de droga.
Este caso recordó el de la muerte de la joven Claudina Herrera, a quien una mafia de tráfico de niños secuestró y asesinó para quitarle el bebé que gestaba.
Claudina fue secuestrada por una mujer que la convenció para hacerse unas ecografías en un laboratorio particular cuando salía de un centro médico público tras acudir a sus controles prenatales.
Sin embargo, al abordar juntas un taxi fue golpeada en la cabeza y perdió el conocimiento, tras lo cual una mujer le practicó una cesárea.
Poco después el cuerpo de Claudina fue encontrado maniatado en un depósito de basura.
Los responsables de este crimen fueron condenados a 35 años de prisión por homicidio calificado.