"Trinchera de encuentro", una obra proyectada por un arquitecto chileno, fue seleccionada hoy para ser erigida como monumento a la integración de Argentina y Chile, a 25 años de la firma del Tratado de Paz entre los dos países.
El proyecto ganador, perteneciente a Cristian Olivos Valenzuela, fue seleccionado hoy entre seis trabajos finalistas -tres argentinos y tres chilenos- por un jurado integrado por la ministra de Cultura chilena, Paulina Urrutia; el secretario de Cultura argentino, Jorge Coscia, y el crítico de arte cubano Gerardo Mosquera.
La obra de Olivos Valenzuela, integrante del estudio de arquitectura Owar, de Santiago, será emplazada en el paso internacional de Monte Aymond, en la Cordillera de los Andes, en el extremo sur de ambos países.
"Trinchera de encuentro", que se adjudicó como premio 10.000 dólares, tiene como puntos destacados "una integración con el paisaje muy fuerte" ya que la obra "no se impone al entorno" y utiliza materiales de la zona, como la piedra, explicó a periodistas Mosquera.
El especialista cubano señaló que el proyecto ganador "tiene una monumentalidad sin retórica, horizontal" pues, al estar concebido como una trinchera, es "una obra plana".
"La trinchera, que uno relaciona con la guerra, es aquí un elemento de encuentro. Es una trinchera transformada en un paso, que, en vez de cortar, comunica", indicó Mosquera.
"Hay un juego aquí paradójico que refiere a la historia, con un conflicto en el origen y una posterior compenetración entre los dos países, que es lo que el monumento intenta señalar", agregó.
La obra rendirá tributo al trigésimo aniversario de la mediación del Papa Juan Pablo II, que en 1978 evitó una guerra entre ambos países por la soberanía de unos pequeños islotes en las aguas del Canal de Beagle, en el extremo austral del continente americano.
La mediación del Pontífice fue un éxito y en 1984 se refrendó un Tratado de Paz y amistad que ha llevado a ambos países a mantener buenas relaciones bilaterales.
El Secretario de Cultura argentino precisó a Efe que la construcción del monumento, que demandará una inversión de 100.000 dólares, se iniciará apenas comenzado 2010, con la idea de que esté terminado en un plazo de cinco meses.
Coscia alabó la concepción moderna de la obra ganadora, aunque por su aspecto dijo que también remite a lo prehispánico y que, asimismo, "permiten imaginarla dentro de mil años, recordando la hermandad de nuestros pueblos".
"Esta obra es de una monumentalidad transversal, que no irrumpe sino que dialoga de una manera moderna con el paisaje", destacó Urrutia.
Aunque la obra será emplazada en un lugar complejo desde el punto de vista climático en el invierno, la ministra chilena precisó que por el paso Monte Aymond transitan anualmente unas 500.000 personas.
"Es un paso de alto tránsito y el lugar pensado para el monumento está muy cerca de la aduana, por lo que estará muy accesible. Se va a ver y va a resultar muy atractivo de visitar", dijo Urrutia a Efe.
Mosquera añadió que, más allá del sentido histórico de la obra, el monumento "va a ser visitado por las personas interesadas por la arquitectura contemporánea".
En el concurso para la selección del monumento participaron 24 proyectos argentinos, 15 chilenos y tres de equipos con integrantes de ambos países.