Universidad**Desde hace años nuestra primera casa de estudios viene padeciendo de insuficiencia de fondos. Hasta la luz le cortaron. Eso, en parte, es consecuencia del crecimiento desmedido en tiempos de los militares, cuando se bajaron sus estándares y sacrificó la calidad por la cantidad.
Masificación**Obviamente, no es lo mismo atender 25 mil estudiantes, que es el máximo que se recomienda para conservar la eficiencia, que 80 mil. Cuando se excede, empieza a decaer, a hacerse inmanejable y a convertirse en un monstruo burocrático, asfixiado por su propio peso. Otro problema es tener más de 40 años sin aumentar la matrícula.
Fondos**Las más prestigiosas universidades del mundo se sostienen en gran parte con donaciones y autogestión. Esto último podría ser parte de la solución, con investigaciones, inventos y servicios. Aquí podría hacerse lo mismo; pero hay que organizarlos bien y permitir que disponga de ellos con los debidos controles. Para algo ha de servir la autonomía, no sólo para lo negativo.