UNIVERSIDAD**Nuestra primera casa de estudios se apresta para elegir mañana a un nuevo rector y a sus decanos. Se trata de su primer gran desafío de siglo, pues esa votación marcará la tónica del tipo de universidad que tendremos en el futuro. La disyuntiva se debate entre cambio y status quo. Julio Vallarino, actual titular, y Gustavo García de Paredes, que ya lo fue en tres ocasiones, representan lo fósil, lo inmutable.
CAMBIO**Un tercer candidato, José Chen Barría, personifica el cambio. La coyuntura no puede ser más irónica. Antes, la Universidad era sinónimo de transformación, de remecimiento de estructuras, por no hablar de revolución. Pero hoy, las corrientes renovadoras de ayer terminaron después corrompidas e incorporadas al sistema que antes combatieron, alternándose desde entonces en la rectoría por los últimos 40 años.
ESPERANZA**Hoy reina en La Colina una atmósfera decadente, en la que profesores, alumnos y administrativos conspiran en defensa del sistema, para que todo continúe igual. Planillas recargadas, laboratorios mal dotados, morosidad de luz, profesores peculadores, desgreño administrativo, FER 29 en negociados, estudiantes perpetuos, nepotismo, etc. Si es cierto que todo eso es reflejo de la sociedad, no hay esperanza, ni reserva moral que valga.