La comisionada general de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), Karen AbuZayd, instó hoy al Consejo de Seguridad a implicarse en la resolución de los obstáculos que impiden la reconstrucción de Gaza.
AbuZayd indicó en una reunión del máximo órgano de las Naciones Unidas que los problemas en el territorio palestino van más allá de la grave situación humanitaria que viven los 1,5 millones de sus habitantes, después de la ofensiva israelí contra el movimiento radical islámico Hamás.
"Se encuentran en la esfera política y, por ello, es que recae en este Consejo y en sus apreciados miembros parte del peso de restaurar la normalidad en Gaza", aseguró la responsable de UNRWA.
Entre los desafíos políticos citó la restauración de la ley y el orden en Gaza, la reapertura de todos los pasos fronterizos y el avance en las negociaciones, que tratan de poner fin al conflicto entre Israel y Hamás.
"El camino más seguro hacia la calma y la estabilidad es la creación de condiciones sociales y económicas que permitan a los palestinos sustentar a sus familias", apuntó.
Por su parte, el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, John Holmes, informó a los quince miembros del Consejo de que 1,3 millones de habitantes, de los 1,5 millones de personas que hay en la franja de Gaza, dependen en estos momentos de la asistencia humanitaria para alimentarse.
El diplomático británico aseguró que se quedó "conmocionado", luego de comprobar en una visita a Gaza el sufrimiento humano y la magnitud de los daños causados por las tres semanas de combates y bombardeos.
"Surgen dudas inquietantes sobre si hubo una vulneración amplia de la ley humanitaria internacional, particularmente en cuanto a la distinción de civiles y la proporcionalidad. Hay que pedir responsabilidades", apuntó.
Holmes señaló que la ONU presentará el próximo 2 de febrero una solicitud de fondos a la comunidad internacional para financiar la distribución de asistencia humanitaria y la reconstrucción de la infraestructura destruida.
Unas 21.000 viviendas quedaron reducidas a escombros o gravemente dañadas y 50.000 personas tuvieron que refugiarse en inmuebles de la UNRWA, y otras decenas de miles en casas de amigos o familiares, a causa de los bombardeos, indicó.
Por otra parte, Holmes advirtió que "el irresponsable y cínico uso de instalaciones civiles por parte de Hamás y el disparo indiscriminado de cohetes contra poblaciones civiles constituyen claras violaciones de los derechos humanos".
La ofensiva israelí causó 1.300 muertos palestinos y más de 5.300 heridos, y de este total de bajas el 34 por ciento fueron menores de edad, dijo Holmes citando cifras proporcionadas por las autoridades sanitarias palestinas.