El presidente colombiano, Álvaro Uribe, viajó hoy a Copenhague para participar en la cumbre sobre cambio climático que acoge la capital danesa, donde pedirá un compromiso global mayor para reducir las emisiones contaminantes y los cultivos ilícitos de los que se nutre el narcotráfico.
El mandatario, que inaugurará este miércoles sus actividades oficiales en el país europeo con su participación en una gala organizada por la familia real danesa, partió ya hacia Copenhague, confirmó a Efe una fuente de la Presidencia colombiana.
La intervención de Uribe en la cumbre está prevista para el jueves, según la agenda divulgada por la Presidencia, que detalla que también asistirá a la plenaria de jefes de Estado y de Gobierno que cerrará la reunión el viernes.
El ministro colombiano de Ambiente y Vivienda, Carlos Costa, quien ya se encuentra en Copenhague, adelantó hace unos días a Efe que su país aspira a lograr un acuerdo global para financiar la lucha contra la deforestación de los bosques tropicales.
En esa línea, Uribe hará énfasis en lo mucho que contribuyen a esa deforestación los cultivos ilícitos de los que se nutre el narcotráfico y, por ende, los grandes consumidores de drogas como Europa y Estados Unidos.
Además, Colombia quiere exigir a los países desarrollados un mayor compromiso con la reducción de las emisiones que generan el calentamiento global, puesto que solo es responsable de un 0,37% de ellas, según datos del Ministerio de Ambiente.
Colombia genera 250 toneladas de emisiones contaminantes por cada punto del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el promedio de Suramérica es de 279 y el global de 490 toneladas.
Según el ministro Costa, Colombia también presentará en la capital danesa su programa "Familias Guardabosques", creado hace más de seis años y que persigue precisamente la erradicación de cultivos ilícitos y la recuperación de los bosques.
Asimismo, se dará a conocer el ejemplo del Cordón Ambiental y Tradicional de la Sierra Nevada de Santa Marta, que en palabras de Costa es "un colchón de amortiguamiento" para evitar que se deteriore el sistema montañoso de esa "fábrica de agua" del norte colombiano.