Uruguay exhibió hoy todos sus encantos ante Corea del Sur para ampliar el mercado de la carne que produce, al tiempo que reafirmó el apoyo a un Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y el país asiático.
La visita oficial a Uruguay del primer ministro de Corea del Sur, Kim Hwang-sik, movilizó a las altas autoridades del país suramericano, con quienes trató asuntos de la agenda bilateral, fundamentalmente sobre inversiones, cooperación y comercio, este último un aspecto clave de las aspiraciones uruguayas.
En la reunión más importante de la jornada, Kim fue recibido por el presidente José Mujica y por seis de sus ministros, que suspendieron sus vacaciones para participar en este encuentro.
"Fue una muy buena jornada (...), muy positiva, se intercambiaron puntos de vista para la habilitación de la exportación de carne bovina y de corral, así como de la situación fitosanitaria para exportar frutas frescas", dijo en una rueda de prensa el canciller uruguayo, Luis Almagro, tras la reunión.
Asimismo, de la reunión también salió la promesa del presidente Mujica a Corea del Sur para impulsar un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el país asiático y el Mercosur, bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
En ese sentido, Almagro recordó que la idea de un TLC Mercosur-Corea del Sur ya lleva "mucho tiempo de discusión" en la interna del bloque comercial, y que pese a la oposición de "algunos sectores industriales" de la zona, éste "se debe realizar".
"Es un mercado muy importante y complementario para los productos del Mercosur, y hay que considerar el acuerdo en función de una economía abierta, no para proteger sectores específicos", dijo el canciller.
Por su parte, los uruguayos expresaron la necesidad de compensar la balanza comercial bilateral a través del avance de inversiones surcoreanas en el país y las progresivas habilitaciones fitosanitarias, especialmente para la carne, principal industria del Uruguay.
Si bien no se habló de una fecha concreta, los uruguayos lograron de Corea del Sur el compromiso de "acelerar el paso" en los procedimientos para que la carne se pueda vender en el país asiático en 2012 a más tardar.
Para lograr convencer a los surcoreanos de las bondades de la carne uruguaya, la delegación fue recibida en la residencia presidencial de Anchorena, un establecimiento ganadero ubicado a unos 200 kilómetros de Montevideo.
Allí, el propio presidente Mujica mostró a Kim los procesos de producción ganaderos de la finca, mientras que en el almuerzo oficial los surcoreanos pudieron comprobar el sistema uruguayo de trazabilidad de la carne con un código de barras que acompañó a cada corte que se sirvió y que, una vez leído, permite identificar la zona y el ganadero que produjo al animal.
"El primer ministro se sorprendió con esto, y más aún al saber que cada vacuno tiene un código individual", dijo a la prensa el ministro de Ganadería y Agricultura uruguayo, Tabaré Aguerre.
Según el ministro, este sistema constituye "un elemento de diferenciación" de la carne uruguaya que sin duda atraerá a "quienes pagan los mejores valores por la carne".
"La carne tiene precios sostenidos y queremos vender en un mercado que paga excelentes precios como Corea. Por eso nos interesa no sólo poner énfasis en esta habilitación sanitaria, sino mostrar la diferenciación ganadera uruguaya", explicó el ministro.
Kim llegó al país desde Paraguay acompañado por una nutrida delegación, en lo que constituye la visita coreana de más alto rango a Uruguay desde el inicio de las relaciones diplomáticas bilaterales en 1964.
Según fuentes diplomáticas surcoreanas, esta visita servirá, además de para profundizar los lazos bilaterales, como respuesta a la visita que el vicepresidente Danilo Astori realizó a Corea el pasado mes de noviembre.
Precisamente, Kim culminará su viaje a Montevideo con un encuentro con el vicepresidente, con quien firmará una serie de acuerdos sobre la política de visas para los ciudadanos de ambos países y de cooperación en el ámbito deportivo, antes de participar en una cena ofrecida por la cancillería uruguaya.