Para conocer la historia de la Laguna de San Carlos, solo me bastó con sentarme a la orilla de este lago y contemplar sus aguas serenas y visualizar a través de ellas su pasado, de muchos años de existencia, el cual no es difícil de imaginar.
Debo reconocer, sin embargo, que el conocimiento de Horacio Sánchez, presidente de la Asociación de Productores para el Desarrollo Sostenible (empresa dedicada al mantenimiento de la Laguna) fue muy importante.

Mientras contemplaba cada detalle que se desplegaba frente a mí, Sánchez recordaba, y al instante me ncontaba algunas de las historias más populares, de una manera espontánea, sin darse cuenta; tejía recuerdos rodeados de un toque mágico y un alto contenido de misterio, que tenían como protagonistas tres niñas, que nuestro “historiador” asegura vivían debajo del cerro Picacho, rodeadas de mucho oro y grandes riquezas.
Volviendo a la realidad, decidimos conocer las instalaciones, las cuales están acondicionadas para realizar campamentos, disfrutar de una comida saludable a la orilla del lago, hacer una carne asada entre amigos o por que no, asumir el reto de recorrer el cerro Picacho, con sus imponentes 1182.33 metros de altura.