E l mimbre es un tipo de fibra proveniente de un arbusto llamado mimbrera (Salix fragilis), que es tejida para transformarse en un objeto útil, es utilizado habitualmente como materia prima en la confección de cestas o muebles de exterior. Está especialmente indicado para las zonas de mucho calor porque es muy fresco, también es ligero, con lo que no supone ningún problema cambiar los muebles de un sitio a otro.
Donde más lucen estas obras artesanales es en los jardines y terrazas, pero lógicamente, es donde más se desgastan y estropean por el clima, por lo que hay que evitar que se dañen por completo.
Cuidado.
Si bien es cierto es un material resistente, explica Alfredo Rosales, debe cuidarse adecuadamente para evitar su deterioro, lo importante es la limpieza, misma que se debe realizar de manera regular para que no se acumule mucho polvo.
Por ejemplo, use un cepillo suave para frotar el tejido, también puede usar una brocha nueva de pelo corto, si es posible. Para una limpieza más a fondo, puede frotar las áreas más sucias con un paño humedecido con agua y jabón.
Si la suciedad está muy pegada, utilice un cepillo duro y pequeño, mójelo en agua con jabón y frote las partes sucias. Después pase un paño con agua limpia y, si quiere, póngale algún pulidor de muebles para proteger el mimbre y darle brillo.
Reparación.
Si a pesar del cuidado que le ha dado a sus muebles se llegan a deteriorar, todavía hay una solución para los mismos, dice Rosales. Lo primero que se debe hacer es localizar el daño, analizarlo y luego iniciar la reparación, por ejemplo, en aquellas partes que tengan astillas y las partes que se hayan soltado. Para realizar esta tarea, si la reparación es pequeña puedes utilizar un tubo de pegamento, pero si la reparación es mayor, un elemento que le hará el trabajo mucho más fácil es la pistola de silicona. Debes tener especial cuidado de revisar que estén bien las patas, ya sea de la silla o el sillón, así como los demás elementos del mueble.
Si por alguna razón hay un hueco, se debe tapar y para realizarlo hay que saber tejer para que sea la misma puntada, ya que no se deben usar puntadas diferentes porque pueden afear el mueble.
También es importante revisar las patas y demás elementos de la silla: hay que asegurarse de que se encuentran en perfecto estado, si no es así, quizá sea preciso consolidar la estructura con ayuda de unas escuadras, especialmente diseñadas para reparar este tipo de mobiliario.
Proteger.
Quizás una vez reparado su mueble de mimbre no ofrezca muy buen aspecto. En este caso se puede pintar y así ocultar con una nueva capa los cambios que haya podido sufrir su color original, debido a la acción del sol.
Para proteger todavía más el mimbre de las inclemencias, conviene aplicar un barniz incoloro apropiado para exteriores. De esta manera, la pintura no se agrietará a causa del sol, los cambios bruscos de temperatura o la lluvia, y será más fácil limpiar.
Para conservarlos en buen estado, es aconsejable limpiarlos y barnizarlos por lo menos una vez al año.