El alza del costo en la electricidad en Panamá nos hace considerar maneras de reducir nuestro consumo energético cotidiano. Primordialmente dos áreas son las que influencian el consumo energético.
El primero es un cambio en el comportamiento de las personas y el segundo es un cambio de sistemas y artefactos de consumo más eficiente.
El poner en práctica cambios de comportamiento e invirtiendo en sistemas y artefactos más eficientes puede representar un ahorro en su factura del 10 al 50%.
Normalmente el principal problema de comportamiento de los usuarios es que el hábito de uso de artefactos en la casa u oficina crea grandes desperdicios energéticos. Si recuerda estos 4 puntos podrá reducir el consumo energético.
1. El hábito de apagar.
El hábito de apagar. No cabe duda que muchas veces somos cómplices de dejar una luz o un televisor innecesariamente encendido. No hay mayor ahorro energético que apagar un artefacto o luz cuando no están en uso. Igualmente, si va a estar ausente de su residencia por más de 3 días, se recomienda desenchufar su televisor y equipos de video ya que igualmente estos consumen 3 vatios cuando están apagados en "standby". Las impresoras por ejemplo, consumen cerca del 65% de su energía al estar sin uso y encendidas.
2. El hábito de ajustar la temperatura.
El hábito de ajustar la temperatura. Los calentadores de agua muchas veces están ajustados a calentar excesivamente el agua a 60°C. A esa temperatura, el agua quema la piel. Idealmente a 48.9°C se consigue una temperatura ideal para una ducha o baño. Igualmente, la temperatura recomendada para el compartimiento de comida fresca en un refrigerador oscilan entre 2.2 y 4.4°C y -15°C para el congelador. En todo caso, procure seguir las recomendaciones del manual de su artefacto para óptimo consumo.
3. El hábito de mantenimiento.
El hábito de mantenimiento. Desafortunadamente, la palabra mantenimiento es poco usada en el vocabulario panameño. Si consideramos que el mayor consumo energético de una casa es el aire acondicionado, su buen funcionamiento es de suma importancia. Un aire acondicionado residencial debe recibir mantenimiento unas cuatro veces al año. Sin la limpieza del filtro, abanico y balineras, el equipo puede tener un deterioro de eficiencia de hasta 40% en su primer año, dependiendo de las condiciones. Asegúrese de darle mantenimiento periódico a todo sus artefactos de casa y oficina, siguiendo las recomendaciones técnicas del manual. Esto evita que sus artefactos consuman excesivamente durante su uso cotidiano.
4. Invierta en eficiencia energética.
Invierta en eficiencia energética. Considere que los aparatos que usted consigue tienen dos precios: el precio de compra y el precio de costo de operación durante toda su vida útil.
Durante los próximos 10 ó 15 años usted pagará mensualmente por el uso de estos aparatos. Es por eso que debe considerar que artefactos que puedan tener un mayor costo inicial, traerán ahorros en su costo de operación. Investigue sobre la eficiencia energética de sus artefactos de interés antes de realizar su compra.
Aires Acondicionados.
Como mencionamos anteriormente, ellos representan uno de los mayores consumos energéticos en una casas y oficina. Los aires acondicionados eficientes consumen de 10 a 40% menos de consumo energético.
Muchas personas compran un aire acondicionado que es muy grande, pensando que enfriará aún mejor. Un equipo grande enfriará la habitación antes de quitar la humedad (la humedad relativa es muy relevante para el nivel de confort de las personas) y trabajará más arduamente por estar constantemente apagándose y enfriando el espacio. Un aire acondicionado del tamaño adecuado funciona más tiempo, pero enfriará y quitará la humedad mejor.
Cuando esté comprando compare las clasificaciones de eficiencia en las etiquetas amarillas de Energy Guide. Revise el índice de eficiencia energética de su equipo, EER para unidades de pared y SEER para unidades centrales. Para unidades de pared el EER máximo es de 13 y valores por debajo de 9 no son recomendables. Para unidades centrales el máximo valor SEER es 18 y valores por debajo de 12 no son recomendables. Si prefiere, simplifique su compra pidiendo por unidades que tengan la etiqueta EPA Energy Star por tener un valor EER superior a 10.7 en unidades de pared. Otra característica para buscar cuando compre son controles electrónicos, que proporcionan un control de temperatura más preciso y comodidad consistente. Igualmente, un reloj instalado en la unidad, que empieza a enfriar antes de que usted llegue a casa, evita la necesidad de alzar la temperatura inmediata. Tome en cuenta que el equipo tenga un ventilador de velocidad múltiple.
Calentador de Agua.
El calentamiento de agua es el costo más alto después de los aires acondicionados. Si posee un calentador eléctrico, puede recibir grandes ahorros al cambiar a gas.
Si su calentador tiene más de 10 años, su eficiencia energética no es más del 50% que hace rentable sustituirlo. Instale el calentador donde minimice la distancia de tubería por presentar pérdida de calor en dicho recorrido.
Iluminación.
Aumentar la eficiencia de la iluminación de su casa u oficina es una de las maneras más rápidas de reducir sus gastos energéticos.
Si cambia el 25% de las luces de su casa por lámparas fluorescentes en las zonas de mayor uso, podrá tener un ahorro del 50% de la parte que le corresponde a iluminación en su factura.
Las lámparas fluorescentes compactas duran 8 veces y consumen 80% menos energía que los bombillos incandescentes. Igualmente, ellas generan menos calor en un espacio que las luces incandescentes y halógenas.
Considere instalar fotocélulas o sensores de presencia.
Refrigerador.
En una casa, la refrigeradora puede representar hasta un 25% de su factura.
Cuando piense invertir en una, busque la etiqueta Energy Guide, ella le dirá cuanta electricidad en kilovatio-hora (Kwh) utilizan ciertos modelos específicos por año.
Entre más pequeño sea el número, menor energía utilizará la refrigeradora y menores serán sus costos de operación. Además de la etiqueta de Energy Guide, no se olvide de verificar que tenga también la etiqueta Energy Star. Una refrigeradora nueva con una etiqueta Energy Star utiliza como mínimo 15% menos de energía que lo exigido por las normas federales americanas actuales y un 40% menos de energía que los modelos tradicionales vendidos en el año 2001.
Busque una refrigeradora que tenga un control automático de humedad. Los modelos que tienen estas características han sido diseñados para prevenir la acumulación de humedad en los compartimientos exteriores sin necesidad de añadir un calentador.
Este dispositivo no es lo mismo que un calentador anticondensante, los que consumirán entre 5% y 10% más de energía que los que no tienen esta función.
Los modelos con el congelador arriba son más eficientes energéticamente que los modelos de dos puertas. Algunos dispositivos adicionales como las máquinas para hacer hielo y los dispensadores de agua, aunque son prácticos, aumentarán el uso de energía.
Estos consejos son apenas algunos de muchas medidas que se pueden adoptar en su casa u oficina para reducir su consumo energético. Si desea conocer más información pueden accesar a la página web del Departamento de Energía de los Estados Unidos www1.eere.energy.gov/consumer/consejos/index.html ó www.drarquitectura.com.
El autor es arquitecto acreditado LEED AP de USGBC (Consejo de edificios verdes de los Estados Unidos) y actual gerente general de DR Arquitectura, estudio de arquitectura, urbanismo y diseño de interiores.