Continuando con el tema de la semana pasada, en la cual tocamos el punto relacionado con la seguridad de nuestros hijos, considero prudente señalar otros cuidados y precauciones que debemos tener presente, para que nuestro hogar sea lo más seguro para los niños.
En la medida de lo posible los muebles de esta habitación deben ser especiales para niños, que guarden los estándares de seguridad, manteniéndolos libres de bordes con puntas, salientes, postes en las esquinas; en el caso de las cunas, se debe verificar que los barrotes no se encuentren a más de 2 3/8 pulgadas de separación. Cubra los barrotes de la cuna con protectores forrados con tela. Los colchones tienen que quedar bien ajustados contra los lados de la cuna; si queda alguna pequeña separación, coloque toallas enrolladas en ese espacio. Si el bebé está en la etapa de poder pararse, quite el protector, las almohadas y los juguetes, ya que podría utilizarlos como escalones para intentar salirse de la cuna.
Es preferible mantener las camas separadas de las ventanas, los cordones de las cortinas y los enchufes. Estos últimos deben estar cubiertos con los plásticos especiales, para evitar la curiosidad de los pequeños y que traten de introducir algún objeto.
Amarre todas las cuerdas de las cortinas lo más alto posible, para que no las puedan alcanzar y que quieran jugar con ellas. Procure no dejar sueltos los cables de los aparatos eléctricos de entretenimiento: la televisión, VHS , DVD o equipo de sonido. Los objetos de vidrio o puntiagudos manténgalos fuera de su alcance, así como las gavetas que se puedan abrir o repisas que sirvan para trepar.
De ser posible habilite un área de la casa para que los niños puedan jugar libremente. Compre los juguetes recomendados para la edad de sus hijos y siga las indicaciones del fabricante. Revise los juguetes con frecuencia para comprobar el estado en que se encuentran, de esta manera podrá darse cuenta si a alguno le falta una pieza que pueda estar suelta y que represente un peligro para los pequeños. Las partes de los juguetes para niños menores de tres años no deben ser más pequeñas de 1 ¼ pulgadas de diámetro y de 2 ¼ pulgadas de largo; cualquier pieza de menor tamaño es de gran riesgo para que se la lleve a la boca y se ahogue. Lavandería:
Mantenga las bolsas plásticas, los detergentes y demás accesorios de limpieza fuera del alcance de los niños. No guarde pinturas, solventes, cloro o cualquier otro líquido venenoso en botellas atractivas o con colores y figuras decorativas, como tampoco utilice envases desechables de comida para guardar sustancias peligrosas. La lavadora y secadora deben estar cubiertas mientras no se estén utilizando; la secadora puede resultar muy peligrosa, ya que los niños cuando juegan pueden considerar que este es un buen lugar para esconderse.
Por exagerado que pueda parecerle, es recomendable que todos los miembros de la familia, conozcan y ensayen un plan de evacuación en caso de incendio.