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Arquitectura que seduce

Panamá para el año 2010 tendrá cuatro de los cinco edificios más altos de Latinoamérica.


Los cielos panameños están siendo adornados con altas edificaciones, lo que ha cambiando la tendencia de vivir en algunas zonas residenciales.
Esto obedece, según el ingeniero David Samudio, a que en algunos países como México y Colombia, por mencionar sólo algunos, existen normas que restringen las edificaciones muy altas (por la sustentación de la tierra y para proteger edificaciones importantes), y Panamá no tiene limitaciones, además de que no se producen grandes sismos.
Otro punto relevante de la vida en las alturas es que hay personas que les gusta, porque de esa forma no están relacionadas con el resto de la ciudad.
"Hace unos años, el edificio más alto de Panamá era La Pollera, con seis o siete pisos, también la torre de Panamá Vieja era un referente, eso por las limitaciones que se tenía en cuanto a los elevadores, que eran de tres pisos", comenta Samudio.
Ahora retomando las edificaciones muy altas, éstas pueden tener algunas limitaciones por la altura y por las limitaciones sociales, aunque actualmente por los avances tecnológicos se pueden construir estos edificios, como lo son las grúas, los elevadores, el bombeo de concreto, los materiales, etc.
Samudio cree que estas edificaciones no se hacen en Panamá por la densidad de la población, sino por vivir en una ubicación determinada.
Para el rector de la Universidad Tecnológica de Panamá, Salvador Rodríguez, este el hecho de que en Panamá se estén desarrollando este tipo de edificaciones signo que nos ven una metrópolis, empero, se tiene que tener en cuenta los factores de planeación, como calles y servicios públicos. "El hombre siempre ha sido atraído por las alturas, desde los tiempos antiguos cuando se construían templos en los lugares más altos", explica Rodríguez, quien comparte que de contar con los recursos para vivir en una planta 104 lo haría con mucho gusto.
Ice Tower, con sus 104 niveles con vista al mar, es el proyecto de apartamentos y hotel de lujo más alto de América Latina. Con este proyecto, Panamá es un modelo a seguir en la construcción de edificios modernos.
Otro proyecto es el Trump Ocean Club, un proyecto impulsado directamente por Donald Trump, quien se une para darle a esta capital un delineamiento arquitectónico.
Los Faros de Panamá es un singular proyecto que consta de tres torres de uso mayoritariamente residencial, pero que al igual que el Ice, contempla hotel de cinco estrellas.
La principal ventaja de los rascacielos es la de obtener una gran cantidad de superficie útil en un espacio de suelo reducido. También las organizaciones tienden a agruparse en estos edificios donde para ofrecer bienes y servicios en un área reducida; permite una mayor eficiencia económica. La concentración de sus empleados en un único edificio permite a las empresas obtener un mayor rendimiento, ya que se hacen innecesarios los viajes.
La carrera por la conquista de las alturas no termina. Actualmente se construye en Dubai el rascacielos que será el más alto: el Burj Dubai, de 808 metros. Debido a esta ola creciente en las dimensiones del edificio, otros países se han dado a la tarea de construir edificios aún más altos, algunos de ellos superando el kilómetro de altura.
"Yo estuve en la torre Taipei 101, el edificio más alto del mundo. Desde el mirador en la parte más alta de esta construcción se ve en un ángulo de 360 grados toda la ciudad. Lo único que estas áreas tienen que estar cerradas por los vientos", Salvador Rodríguez, rector de la Universidad Tecnológica de Panamá.


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274532
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América