Turismo de deporte
- Chicago es sede de varios importantes equipos de deportes tan americanos como el béisbol (con los Cubs y los White Sox), el baloncesto (Chicago Bulls) o fútbol americano (Bears).
- Una oportunidad única para conocer a la ciudad y sus “fans” es comprar una entrada para uno de estos juegos. Se puede hacer a través de sitios web como http://www.nba.com/tickets/tickets.html, http://chicago.cubs.mlb.com/ o chicagobears.com que también informan sobre los horarios y fechas de competiciones. Pero cuidado, el ambiente y la celebración suelen comenzar bastante antes del partido en los “sport bars” de los alrededores entre costillas, carnes y cervezas.
Observación desde las alturas
- Otro rascacielos de Chicago abierto al público es la Torre Willis, antigua Torre Sears ubicado en una zona del Loop.
Es la capital del estado de Illinois y, junto con Nueva York y Los Ángeles, es una de las tres grandes metrópolis de los EE.UU. Pero a diferencia de estas, Chicago aún es relativamente poco conocida por el turismo internacional.
Su arquitectura espectacular, la “magnificent mile” con las mejores tiendas, sus museos y su vida nocturna hacen de ella una de las mejores ciudades para escuchar blues.

Museo de arquitectura.
Chicago es la ciudad de los EE.UU. más destacada por sus edificios. Las joyas arquitectónicas más altas de la ciudad se pueden, además, visitar.
La torre Hancock, finalizada en 1970, es la más icónica de la ciudad gracias a sus dos enormes antenas y a estar situada frente al lago. En su último piso hay un observatorio abierto al público desde donde se disfruta de las vistas a la inmensidad de la ciudad y al lago Michigan.

Subir a la torre es una buena forma de tomar contacto con la ciudad nada más llegar. En el observatorio del último piso se explican con audioguías cada zona y cada monumento visible desde la torre.
Otra opción para disfrutar de las vistas sin pagar entrada es subir al restaurante ubicado justo en el piso inferior, a cambio, eso sí, de consumir algo en el mismo.

Para toda la familia.
Chicago cuenta, junto con Nueva York, con algunos de los museos más importantes de los EE.UU. La mayor parte de ellos están situados en el Museum Campus, muy cerca del “downtown” y frente al Lago Michigan, donde se concentran tres de los más importantes.
El mayor es el Field Museum, de ciencias naturales que cuenta en su colección con uno de los mayores esqueletos de Tiranosaurus rex.

A su lado se encuentra el Shedd Aquarium, el más antiguo del mundo, donde viven 32 mil animales de 1,500 especies, entre ellas una docena de ballenas belugas. Con las que, por cierto, se pueden bañar los visitantes, siempre que se paguen 450 dólares y se reserve por adelantado.
La entrada general es menos cara, 34 dólares. Desde la entrada al acuario, además, se tiene una de las mejores vistas del “skyline” de la ciudad.
En la misma zona está el Adler Planetarium, que además de la proyección de las estrellas para el día, cuenta con varias películas educativas en 3D sobre el espacio, el sol y el sistema solar.
En el Museo de la Ciencia y la Industria, situado al sur de la ciudad, pero conectado por una línea de autobuses los fines de semana, por ejemplo, es posible participar de experimentos reales como crear una tormenta eléctrica, meterse dentro de un tornado o mover una pelota solo con nuestras ondas cerebrales (www.msichicago.org). El precio de entrada a este museo es de 15 dólares.
Menos conocido es el Chicago History Museum, que sin embargo resulta muy interesante por varios motivos.
Uno es su ubicación en el Lincoln Park, la zona verde del barrio más exclusivo de la ciudad y muy cercana a la playa North Avenue y al zoológico ubicado en el mismo parque. Y el otro, que su colección es única para conocer la historia de la ciudad, tan breve como intensa o convulsa.