varidades

Confort y estilo


Una butaca conforma, ya sea en la sala o en cualquier otro espacio, un lugar de especial de intimidad. Este mueble por sí sólo es capaz de crear un rincón de recogimiento personal o una escena privada, al mismo tiempo integrada e independiente.
La butaca es un mueble auxiliar, pero de gran importancia, no solamente desde el punto de vista decorativo, sino también funcional. Este tipo de mueble demanda un entorno propicio, que complete la "escena": un taburete, una pequeña mesa, una lámpara, un revistero, una consola, cuadros, una estantería. Si hablamos del taburete, éste actúa como una prolongación de la butaca, además de que le añade mayor sentido de comodidad al espacio.
Existen varios estilos de butacas. Las hay con patas altas y finas, que estilizan su aspecto y son más propiamente butacas que aquéllas totalmente tapizadas, más cercanas al sillón.
Decorativamente hablando, el tapizado de la butaca posee una importancia decisiva. Los motivos y tonos que elijas le permitirán elaborar visualmente el íntimo rincón de la butaca. Si decide, por ejemplo, tapizar la butaca con un estampado a cuadros, el taburete podrás tapizarlo con la misma tela, pero a rayas. O tal vez jugar de la misma manera con los estampados, pero para los cojines. Cuando la butaca lleva un estampado a rayas o cuadros, los cojines pueden ir lisos, pero con el mismo color del fondo del tapizado o que contraste exactamente con él. También puede hacerse de modo contrario, es decir, acompañar una butaca de color liso con cojines a cuadros o a rayas, pero con fondo de tono acorde (ya sea semejante o que contraste).
Ahora bien, tampoco debe olvidar los imprescindibles elementos decorativos alrededor de una butaca: lámpara, adornos, ya que ellos van a contribuir a crear ese ambiente de confort e intimidad.
Una buena butaca puede estar cubierta por una tela desgastada o pasada de moda. Se puede mantener una buena estructura y renovarla, simplemente tapizándola de nuevo.
Serán necesarias algunas simples herramientas como un martillo de tapizado, tijeras, chinchetas, aguja curva y recta, unas tenazas y un arrancador.
Es prioritario saber qué cantidad de tela necesitaremos, por lo que es recomendable medir cada parte de la butaca con precisión.
También es necesario mantener las piezas viejas de tela una vez quitadas y además ir apuntando cómo estaban fijadas.
Se iniciará a trabajar por el interior del sillón, colocando bien lisa la tela y fijando los bordes con chinches. La tela ha de quedar muy bien tensada, para evitar posteriores arrugas.
El tejido de tapizar se puede fijar con clavos o con agujas al bastidor. Se comienza en el medio de los bordes inferior y posterior, tirando de la tela.
De igual modo se hace con los cantos laterales. Por último hay que fijar los cantos superior y anterior.
Para los bordes redondos de los brazos y del respaldo, la tela se pliega uniformemente. En el lugar en el que el respaldo tropieza con los brazos será necesario plegar la tela y realizar una costura hueca (los puntos quedan ocultos). Este tipo de costura se hace con la aguja curva.
Los laterales se cubren de cartón para evitar que la tela quede hueca. Después habrá que tensar bien la tela.
Los brazos y las partes hundidas de los asientos suelen llevar costuras de apoyo. Éstas deben retirarse a través del almohadillado tirando con cuidado del hilo, para evitar que pueda romperse.


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209059
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América