Es importante a la hora de escoger su nueva vivienda que existen reglas las cuales deberá conocer y comprender algunos aspectos que son fundamentales y que le ayudarán a evitarse futuros dolores de cabeza. El reglamento de condominio que cada inquilino debe saber.
Para buscar información al respecto, entrevistamos a Jovana Cuevas, Corredora de Bienes Raíces, quien nos proporcionó datos importantes sobre el tema.
En la actualidad no existe un reglamento específico para todos los condominios. Cada edificio en la medida en que se organice la sociedad de propietarios, irá desarrollando el reglamento y las normas que se regirá en la propiedad.
El edificio, una vez entregado a sus nuevos dueños, conforman una junta directiva, donde participan los propietarios de cada departamento. De allí se escoge la nueva junta directiva.
Una vez organizada esta sociedad, se procede a realizar el reglamento interno del condominio. Todas las normas serán establecidas por la junta y llevadas al pleno para darlas a conocer al resto de los propietarios.
Posteriormente se procede a registrar la sociedad en el Registro Público y ante un notario. Luego se procede a hacer entrega de una copia del reglamento interno a cada uno de los dueños de los apartamentos.
En muchas ocasiones la sociedad decide contratar los servicios de una empresa, para que se encargue de administrar y hacer cumplir las normas establecidas. De esta manera se evitan posibles conflictos entre los vecinos, ya que será la empresa quien se encargará de cobrar las cuotas de mantenimiento, vigilar el aseo y orden del edificio, realizar los pagos correspondientes a los servicios de agua, seguridad, cuidado de las áreas verdes y de todo lo que tiene que ver con la imagen y atención del condominio.
Si escogen aun administrador, este será el responsable de hacer cumplir el reglamento, de lo contrario el presidente de la junta directiva sería la principal figura que le correspondería estar pendiente y hacer que cumpla el reglamento.
Uno de los principales conflictos que se presentan en la gran mayoría de los edificios, es por el pago mensual de las cuotas de mantenimiento; esto generalmente trae disgustos y molestias entre los vecinos.
El pago de esta cuota es una responsabilidad y una obligación por parte de todos y cada uno de los propietarios.
Actualmente existen mecanismos legales para cobrar este dinero, en caso de que el atraso del pago de estas cuotas se haga excesivo por parte de algún inquilino.
Para que se pueda proceder legalmente contra una persona que tenga una morosidad es fundamental que la sociedad y el reglamento esté notariado.
De no existir un administrador, el presidente de la junta será la persona encargada de asumir la responsabilidad y presentar una demanda formal en contra del propietario, si no se ha logrado llegar a un acuerdo para el pago de la morosidad. Si se sigue un mecanismo legal, se corre el peligro hasta de un secuestro de la propiedad.
De igual manera el presidente o administrador está en disposición de imponer sanciones o multas siempre y cuando el reglamento lo tenga establecido.
Lo más importante que se debe tener presente, al vivir en un condominio, es conocer el reglamento interno del edificio y saber de qué manera se está cumpliendo con las normas ya establecidas. Tratar de mantener al día las cuotas mensuales y seguir las reglas , le evitará futuras molestias y le aseguran una mejor relación y convivencia con sus vecinos.