Para proteger los accesorios y adornos de metal, después de haberlos limpiado y cuando se hayan secado, se les aplica con una brocha, un barniz especial para metales, de esta manera se mantendrán limpios y en buen estado por más tiempo.
Muebles cromados: En el caso de que el cromado de las patas de las sillas o de una mesa hayan empezado a dar señales de palidez, debe preparar una pasta con aceite de oliva y ceniza de cigarrillo.
Con un trapo empapado en esta mezcla se frotarán las partes cromadas y se dejarán secar. Después se pasará una hoja de papel de periódico. Verá que los resultados son excelentes.
Muebles de teca: El mobiliario fabricado con esta dura y flexible madera, puede protegerse de vez en cuando frotándolo con un estropajo impregnado con un poco de aceite de oliva. Se dejará así durante unas horas y luego se le pasa un paño para sacarle brillo.
Cerveza para encerar: Esta bebida de cebada es un gran aliado de los muebles que van perdiendo color y juventud por el paso del tiempo o por estar colocados en un lugar en donde reciben demasiado sol.
La madera de roble, particularmente, volverá a tener un buen aspecto si se utiliza la siguiente combinación: una cerveza, un poco de cera de abeja, dos cucharaditas de azúcar; se mezclan y se ponen en una olla al fuego, removiendo hasta que la cera se diluya. Una vez esté fría, la pasta obtenida ya estará lista para colocarla en un paño y encerar con ella sus muebles.