LAS veraneras son plantas que comúnmente se ven la parte exterior de las residencias o en los parques, quizás, por el tamaño que alcanzan o por las espinas que tienen a lo largo del tallo. De éstas también se piensa que solamente florecen durante los meses de verano, pero como lo expresa Tomás Sánchez, quien trabaja desde hace una década cultivando plantas, éstas florecen durante todo el año.
Son llamativas por sus flores, a lo largo del tronco y por las tonalidades que pueden alcanzar. Pero, para que éstas muestren su verdadero colorido hay que darles el cuidado periódico.
Sánchez comenta que estas plantas pueden alcanzar una altura de aproximadamente cuatro metros, constituyendo un excelente adorno, más aún cuando trepan por el tejado o por las paredes.
También se pueden sembrar en macetas, pero de igual forma hay que fijarlas con alambres.
Requieren iluminación abundante. Si hay demasiada oscuridad pierden las hojas y dejan de florecer.
Manténgalas húmedas durante el verano con al menos tres riegos a la semana.
El drenaje debe ser bueno. Mantenga en invierno simplemente húmedo si la temperatura no es calurosa.
Cultivadas en una maceta tienen un promedio de vida de hasta cinco años.
Cuando están pequeñas es recomendable regarlas un día de por medio.
El hibiscus pertenece a la familia de las malvaceas, su lugar de origen son China y Japón, aunque introducido en todo el mundo a principios del siglo XVII.
Es un arbusto alcanza una altura de hasta 3-5 metros. Con hojas ovales, de bordes toscamente dentados y flores de hermoso color vivo con largos estambres que sobrepasan la altura de la corola.
En climas subtropicales y tropicales la floración es continua durante todo el año.
Se multiplica por estacas y necesita estar a pleno sol, no es muy estricto en el tema de tierras, aunque una buena tierra siempre ayudará, eso si necesita bastante humedad.