Lo único que hacíamos era pedirle que nadara en dirección a donde nos encontrábamos, pero de pronto no lo escuchamos más.
La enfermera Priscila Torres Espinosa no la escuchamos en ningún momento, y pensamos que ella fue golpeada al impactar la lancha con los arrecifes; ya que todos gritábamos, pero ella lamentablemente nunca pidió ayuda.
El señor Ovidio Trotman insistía en pedir ayuda con la linterna y eso fue lo que nos salvó, porque gracias a esas señales, el señor Benito Abrego y su hijo nos pudieron auxiliar.
El presiente de la Asociación de Empleados Públicos de la Comarca, Eugenio Juárez, indicó que esta es la segunda ocasión que sucede una situación como esta en la que el Ministerio de Salud (MINSA) pierde a funcionarios.
Thomas Villagra se siente mal porque fue algo muy duro y que nunca había vivido.
Sólo le pide a las autoridades que por favor no permitan que esta situación se siga dando y que presten más atención a la tragedia.
Cabe señalar que este episodio es la crónica de una muerte anunciada, porque en reiteradas ocasiones este medio ha denunciado la triste situación que se vive en el área comarcal y de las dificultades que tienen que pasar los residentes del área para sacar a sus pacientes enfermos de gravedad, y de las vicisitudes a las que se tienen que enfrentar los funcionarios públicos asignados a esas áreas para cumplir con su labor.