Cuando vaya a decorar la alcoba de su hijo, recuerde que no debe amontonar muebles ni accesorios. Use sólo los necesarios, de manera que quede espacio suficiente para que el niño juegue... y para colocar un pequeño escritorio donde pueda hacer sus deberes cuando comience a ir a la escuela.
En una alcoba (tanto de niños como de adultos) el color de las paredes es importante. Escoja uno suave, que dé sensación de calma y tranquilidad (como blanco, beige, crema, lavanda, melocotón, azul cielo o rosa pálido), para conciliar mejor el sueño.
¿No sabe cómo decorar esa pared vacía del corredor? Haga ampliar una bonita foto de flores, emárquela a su gusto y proceda a colgarla.
O, si a su hijo le gusta dibujar, fije en la pared (como si fuera una galería) algunas de sus mejores "obras de arte".
No olvide que en la actualidad, las sábanas vienen en preciosos diseños y en todos los colores. Con sólo ribetear los bordes con cintas o encajes, puede utilizarlas para hacer económicos manteles, cortinas, cubiertas para los muebles ¡y mil cosas más!
¿Algo diferente para esa mesita al lado del sofá? Coloque en ella una pecera grande llena de agua, y deje caer dentro una flor de material plástico, de manera que se quede flotando en la superficie.