Esta tendencia tiene su origen en el siglo XVIII y su éxito se debió a la combinación de estilos como el rústico, colonial, moderno y clásico en una sola decoración. Para ello se utilizaban elementos de diversas épocas que estéticamente imprimieran un toque personal a la ambientación.
El éxito de este estilo es poder lograr en cada rincón una muestra de diversas épocas y la alternativa de utilizar adornos antiguos que complementen los modernos.
Cabe destacar que los detalles sueltos aportan un gran matiz a la decoración ecléctica. Por ejemplo candelabros, sillas tapizadas, muebles de maderas con finos detalles y baúles son opciones que se conjugan a la perfección con esta corriente decorativa.
Es ideal para los que coleccionan muebles o accesorios de diversas partes del mundo.
Su dormitorio, el recibidor o cualquier otra parte de su hogar es ideal para que adquieran un ambiente romántico, original y equilibrado.
Tanto la elección de los colores y accesorios pueden ser a su gusto siempre tratando de mantener el orden y la estética.
Esta tendencia de origen francés sabe combinar cada elemento de forma que todos se luzcan.
Se ajusta a las familias donde cada miembro tiene su personalidad y buscan reflejar en cada espacio su gusto.
La fuerza ecléctica puede convertirse en una decoración muy íntima y personal. Con su uso se logran espacios divertidos, atrevidos, excéntricos y coloridos.
Es una vitrina donde se aprecian verdaderas piezas de colección que tienes significados artísticos, históricos y culturales.
Demuestre belleza y armonía empleando objetos útiles que a su vez son sobrios y elegantes.