Cuando de gustos se trata, es poco lo que hay que agregar. Por ejemplo, los expertos en la psicología del color recomiendan decorar las recámaras con tonos que inviten al descanso, pero si su personalidad chispeante le impulsa a usar tonos alegres, no se reprima.
Sin embargo, existen algunas normas básicas a tomar en cuenta si tiene como proyecto para el nuevo año, decorar o redecorar ese rincón de su casa donde nacen los sueños.
Lo primero es recordar que nuestra recámara es el sitio de la casa que hemos elegido para descansar y que la comodidad no es negociable. Así que sin dejar de lado su gusto, tenga en mente esta premisa cuando converse con su decorador.
Si lo hace por su cuenta, siga los siguientes consejos para lograr una recámara confortable, y con clase.
Antes de adquirir un juego de recámara, mida el espacio de la habitación, pues este indispensable mueble debe ser proporcional al cuarto donde será ubicada.
Tenga en cuenta que las camas tradicionales son más altas que las modernas que hoy se venden.
La luz ideal de un dormitorio debe ser apacible y relajante. Procure no iluminar toda la habitación con una sóla luz instalada en la parte superior, mejor instale bombillas en ciertos puntos dejando que la luz se refleje en la pared.
Prefiera las que iluminan gradualmente, dando un aire romántico y deseche los colores muy brillantes (como rojo) que crean el efecto contrario.
Si desea colocar un cuadro en la pared, primero vale la pena preguntarse si realmente da un toque especial a ese espacio vacío. Si la pared es de por sí más vistosa que la propia obra, olvide esta última.
De no ser así, antes de decidirse por algún cuadro, reflexione sobre sus gustos. Hágase la pregunta "¿qué imagen quisiera ver antes de reposar?" o cuál mientras realiza otra actividad en su dormitorio.
Busque idea en las galerías, tiendas especializadas o cualquiera que venda cuadros. Si ya tomó la decisión, inclínese por marcos que vayan de acuerdo a la madera de los otros muebles de la recámara.
Una opción moderna es dejar un espacio entre el marco y la pintura, que le otorga importancia al cuadro y de paso, agrega un poco de luz.
Sí, esa cama que vimos en la mueblería era un completo sueño, y ni hablar de las mesitas de noche que le hacían juego, pero ¿se adaptan al tamaño y proporciones de nuestra habitación?
Es importante considerar el tamaño de un mueble y si el mismo armoniza con el tamaño del cuarto y de las demás piezas.
Las mesas, cómodas y roperos deben armonizar en altura y tamaño con la cama y las sillas u otros muebles similares que puedan ir dentro del conjunto.
Decorando su "fábrica de sueños"
Cuando de decorar la recámara se trata, lo primero es saber que la comodidad no es un factor negociable.