Las persianas evolucionaron y cedieron el paso al convertirse de simples elementos decorativos a otros que nos ayudan tanto a regular el grado de luminosidad, como la temperatura y los rayos ultravioleta.
Existe una gran variedad de opciones al respecto, por ejemplo las persianas horizontales, enrollables, verticales, persianas plisadas.
Las persianas de madera son ideales para lugares como estudios o salas familiares ya que, aunque no lo parece, dejan pasar algo de luz entre las rendijas y esto puede resultar molesto, si se colocan en las recámaras.
Los materiales de las persianas horizontales varían, las hay de PVC o de aluminio, aunque son más recomendables las de PVC, ya que las de aluminio se maltratan con más facilidad y generan calor. Existen tres diferentes anchos y una gran gama de colores y texturas que proporcionan diferentes sensaciones, según lo que quieras lograr.
Las hay también enrollables: Con textura plástica, evita los rayos UV e Infrarrojos. Ideales para espacios modernos, son prácticas y fáciles de manejar.
Persianas verticales: Son utilizadas para manejar la luz de forma indirecta y al igual que las horizontales, se encuentran en una gran gama de colores y texturas. Por ejemplo las de madera que son elegantes y cálidas.
Las persianas de lino con PVC, nos permite disfrutarlas tanto de día, como de noche.
Es lógico que éste depende de la decoración de la casa. Aun así, los colores que están en boga son los crudos, que reflejan un estilo minimalista, por ejemplo: arena, beige, gris, hueso.
Son muchas las ventajas que te ofrecen las persianas con respecto a las cortinas. Si hablamos en términos de lo funcional, son muy prácticas para su limpieza; basta con pasarles un trapo húmedo y listo.
No retienen polvo, las persianas son más higiénicas, lo que es una ventaja para las personas que sufren de alergias.