varidades

Dulce remedio para todos los males


Benditas abejas. Hay que darles las gracias por la miel. El néctar de los dioses. La multiusos. La gran benefactora de la salud. El alimento ideal.
Incontables son los beneficios de la milenaria miel. Se dice que la humanidad la conoce desde hace más de 50 mil años.
Un regalo de la madre naturaleza, procesado por las acuciosas abejas, la irresistible miel debe tener un lugar privilegiado en la dieta de toda la familia.
De acuerdo con la flora de donde proviene la miel, tiene características particulares: es más ligera o más espesa, más clara o más oscura. Mientras más oscura, mejor.
Grandiosa fuente de minerales (potasio, calcio, sodio, magnesio, silicio, hierro, fósforo, etc.), vitaminas (B2, ácido pantoténico, niacina, tiamina, B6, C, K, ácido fólico, biotina), ácidos orgánicos (mólico, tartárico, cítrico, láctico, oxálico), proteínas y enzimas, la miel está hecha a la medida de todas las necesidades.
Este noble alimento no solamente es delicioso, sino que obra maravillas en todo el organismo.
Si se sienten agotados, ¡qué mejor energizante que la miel!
Si lo que desean es lucir una piel sedosa, fresca y saludable, apuesten por la miel. Lo más seguro es que era uno de los secretos de belleza mejor guardados por Cleopatra.
Sanadora de heridas. Desde los tiempos de Hipócrates se le conoce esa invaluable virtud.
La miel también ayuda a prevenir y controlar infecciones. A mantener el sistema nervioso sano. Es de fácil digestión.
Al incorporarla en su alimentación usted está creando un fuerte escudo protector contra infecciones.
El organismo la asimila muy rápido. En los niños, facilita la asimilación del magnesio y del calcio.
No falla cuando lo que se quiere es buscar alivio para males del aparato circulatorio (hipertensión, hipotensión, problemas cardiacos), del sistema respiratorio (contribuye a descongestionar bronquios y pulmones, es útil en casos de faringitis, laringitis, rinitis, gripes), del tracto digestivo (estreñimiento, dispepsia, acidez)..
Imponderable es su acción sobre la flora intestinal. Sobre todo en los lactantes.
Dígale adiós a afecciones del sistema óseo, como artritis y reumatismo.
Para que los nervios y el estrés no le jueguen una mala pasada, eche mano de la miel.
Por si fuera poco todo lo antes mencionado, sepa usted que es buena para las dolencias hepáticas, evita las hemorragias, aumenta los glóbulos rojos, limpia impurezas de la sangre y es emoliente.
Quienes sufren del corazón y arterioesclerosis, cuenten con la miel para mejorar su salud.
Su uso externo para aliviar la inflamación de las hemorroides también habla bien de la miel.
Nada de pasarse noches en blanco, contando ovejas. Póngale un hasta aquí al insomnio con la miel.
Para la inflamación también puede recurrir a esta dulce aliada.
¡Y qué decir de sus bondades para aliviar las úlceras de estómago!
!Ah!, aquí entre nos, la miel no engorda, y es el afrodisiaco por excelencia
Después de conocer cuánto bien hace la miel a su cuerpo, querrán gritar a los cuatro vientos: ¡Viva la miel!


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271969
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América