L a cocina es el espacio de la casa con mayor evolución en su diseño y estructura. En la actualidad es más versátil. Además de los aspectos prácticos relacionados con la preparación de alimentos, higiene y seguridad, intervienen otros elementos, como el cuidado y mantenimiento.
Uno de esos elementos es el extractor. En el mercado existen dos tipos: los que aspiran el aire y lo llevan al exterior, y los que reciclan el aire. El primer tipo lleva un filtro de fibra sintética en el que queda retenida la grasa; en este caso lo mejor es que lo limpie con un trapo mojado en agua con jabón, o que lo sustituya por uno nuevo (filtro). El otro tipo de campana lleva un filtro de carbón no lavable que debe cambiar, por lo menos, dos veces al año.
El funcionamiento no ha variado, explica Catalina de Tovar, del departamento de ventas de Raenco, pero se han presentado algunas variantes. Como por ejemplo, extractores con filtro de extremo a extremo, y otros que incluyen dos filtros, uno para olor y otro para la grasa. Se pueden encontrar en colores como blanco, acero inoxidable y negro.
Cómo elegirlos.
Hay que tomar en cuenta algunos detalles antes de escoger su extractor.
- En primer lugar conviene conocer los tipos que se ofrecen en el mercado y el lugar donde se quiere colocar.
- Otra de las consideraciones básicas a la hora de elegir es pensar que algunos sistemas necesitan una tubería que los conecte al exterior. No obstante, es muy sencillo encontrar sin tubería. En este caso el extractor absorbe la grasa por medio de filtros colocados en la parte inferior y la convierte en humo, expulsándola por el frente.
- Para las cocinas de escasos metros, son ideales los extractores fijos de pared y los inclinados, ya que resultan económicos y ofrecen excelentes resultados.
Limpieza.
Si el extractor está sucio, impide la correcta eliminación de vapores y olores, y esto es muy molesto.
Consejos.
Antes de cualquier tipo de limpieza, recuerde desenchufar o desconectar el interruptor de electricidad.
-Lo ideal es que después de cocinar se le pase un paño con detergente o algún producto quita grasa a la campana del extractor, de esa manera no se acumulará tanta suciedad.
-Es recomendable limpiarlo a fondo una vez por semana, sacando las rejillas y filtros.
Éstos se pueden quitar fácilmente y luego rociarlos con líquido antigrasa, dejándolos un rato para que éste actúe, pasarles un cepillo suave y enjuagar con agua bien caliente, y luego dejar que se seque.
Repasar también el interior de la campana con una esponja con detergente y algún producto con amoniaco, teniendo cuidado de no mojar el motor. Luego repase la parte de afuera y seque pasándole a todo un paño seco, frotando enérgicamente.