1 paquete de gelatina grande ( de acuerdo al sabor de su preferencia o de la fruta que quiera utilizar)
Escoja las frutas que desee: toronjas, naranjas, manzanas o melón.
Corte la parte superior de las frutas en forma de pico; vacíelas pero no hasta el fondo, si desea puede incorporar un poquito de jugo de limón en el fondo de cada fruta, luego póngalas en el congelador.
Prepare la gelatina siguiendo las instrucciones del paquete. Déjela enfriar, pero antes de que cuaje, coloque la gelatina en cada fruta sin que se derrame o quede demasiado llena.
Vuelva a meterlas al refrigerador y déjelas por un par de horas.
Adorne con hojas frescas.
A todo esto le añadimos fotos antiguas, flores secas y sencillas cortinas, con lo que lograremos transportarnos mentalmente a una relajante habitación en una casa rural.
El único inconveniente de crear una nueva habitación en la buhardilla es que la construcción de armarios roperos y vestidores suele ser muy costosa por las asimetrías que se dan en el techo.
En general, el desván o la buhardilla es un espacio de la casa que nos ofrece una oportunidad de dar rienda suelta a nuestra creatividad.
Las buhardillas suelen presentar algunos problemas debido a sus techos inclinados, a consecuencia de ello, la luz no penetra de forma uniforme en toda la habitación; por eso es necesario la adecuada iluminación de todos los rincones de la estancia.
Debe tener en cuenta que la luz juega un papel fundamental en la determinación de la distribución de cada uno de los elementos y muebles; así, si optamos porque nuestra buhardilla sea un dormitorio, es aconsejable que la cama o camas estén en un punto bien iluminado.
Al estar en el tejado deberemos proteger la alcoba de las temperaturas extremas: lo primero es poner un aislante en el techo. También la escayola puede proteger del calor o del frío intenso, aunque perderemos centímetros de altura en la habitación. Otras opciones son poner alfombras para el invierno y aire acondicionado para sofocar las altas temperaturas veraniegas.