Las mariposas o farfallas, como se traduce al idioma italiano, cobran vida en la decoración, proyectando una corriente particular llena de originalidad y distinción dentro de cada espacio.
De la misma forma que salen de su capullo, con un solo frote de sus alas y un mínimo contacto, éstas atraen con su brillo y colorido, originando una pasión que envuelve a quienes disfrutan de detalles atrayentes en una decoración moderna o conservadora.
"El hechizo es casi inevitable", revela Dominique Morales, de la tienda La Farfalla, un espacio en el que intactas, cientos de mariposas representadas en diferentes artículos, invitan a una travesía para descubrir, explorar y dar rienda suelta al instinto decorativo.
Una amplia gama de materiales, formas y diseños funcionales procedentes de diferentes países del mundo, permiten integrar estos adornos de una forma atinada a cualquier estancia, ya sea en el interior o exterior de una residencia.