El interiosismo continúa marcando pautas sin límites, en donde los más atrevidos contrastes y los diseños más vanguardistas cobran protagonismo.
Dentro de las últimas tendencias surgen ambientes monocromáticos en donde resaltan los tonos blancos deslumbrantes o por el contrario, atmósferas oscuras y sugerentes. La estrella es la combinación del blanco con el negro, que le imprime al espacio una personalidad única.
La diseñadora Quini de Chiari, de la tienda Life Plus, nos revela que las piezas más características de esta fusión de estilos son los muebles de líneas rectas con texturas en blancos lacados, madera como el roble y colores oscuros, mármol y el vidrio.
Entre otros detalles, también sobresale la marcada presencia de tonalidades como el wengué y el gris ceniza, utilizados tanto en el mobiliario de salón, como en dormitorios o cocinas.
En cuanto a materiales, todo se vale. La tendencia se inclina hacia la integración de acabados plásticos, policarbonato transparente para las butacas, tejidos brillantes, cristal para mesas o cabeceros de cama y detalles metálicos en cualquier mueble.