Si lo que usted busca es disfrutar del radiante sol, pero no quiere echar a perder sus muebles fabricados con fibra natural, la mejor opción es adquirir aquellos elaborados con materiales sintéticos.
Estos tienen la ventaja de que son muy resistentes, de fácil limpieza, y su apariencia es muy similar a los naturales.
Las fibras como el mimbre y el rattán aportan a la decoración un aspecto cálido y campestre; sin embargo, son materiales que requieren de un mayor cuidado para que no se deterioren, especialemente por las inclemencias de nuestro clima tropical.
Materiales.
Principalmente para suplantar la fibra natural se utiliza la resina, el aluminio, el polietileno, el hularo y el loom.
Éstos, siguiendo la línea de lo natural, han revolucionado el mercado, ya que son ideales tanto para el interior como para el exterior de la vivienda, especialmente en áreas como la terraza, el jardín y cerca de la piscina.
El loom es muy similar al rattán, está confeccionado con papel prensado, hilos de aluminio y cobre y lo mejor es que puede teñirse de diversos colores.
Al aire libre, allí puede lucir sus piezas sintéticas sin ningún peligro de que los cambios de temperatura o el agua los deteriore, ya sea en áreas de playa o montaña.
Para complementar la decoración de la estancia, combine los muebles con cojines, almohadones o detalles textiles que resistan los factores climáticos. Los colores de los cojines darán mayor realce al mobiliario. Una tela apta para esto es la de poliester.
Mantenimiento.
Al momento de la limpieza, basta frotarlos con un paño húmedo de agua y jabón.
La tendencia apunta a elegir muebles livianos, de formas redondeadas, prácticos y de colores sobrios como el blanco y tonos marrones. Las líneas de trenzado que tengan los muebles resultan de gran importancia, ya que ellas imprimen un toque diferente al mueble y a la decoración, en algunos casos son un elemento decorativo adicional.