Hace algunas semanas abrió como restaurante de comida italiana, pero el nombre de Limoncillo ya era conocido entre los comensales habituales de la Calle 69 de San Francisco.
Lo que antes fue un restaurante con menú internacional es hoy un baluarte de la cocina italiana, para un público dinámico y amante de la calidad.

Con la pasión propia de quien lidera una misión, su propietario Andrea Ferro, dice estar dispuesto a servir verdadera comida italiana y la versión estadounidense de ella, popular en el Nuevo Mundo.
Su propuesta incluye hacer pastas y salsas caseras, en lugar de comprar estos ingredientes básicos en el menú de Limoncillo. “Aquí somos 100% italianos” asegura sobre el menú que ha creado junto al chef Massimo Espirito -también chef de Casa Tua- y que es un recorrido gastronómico por las distintas regiones de Italia.

A ambos se suma la destreza de ------- en la cocina.
Si esta afirmación no es suficiente para convencer, están los nombres de sus platos, tales como “Mafalde con Salmone Affumicato con salsa alla vodka” (Pasta fresca con salmón ahumado en salsa vodka).
Las entradas suelen estar entre los favoritos, aparte de satisfacer tanto como un plato fuerte. Después de probar las albóndigas en salsa de tomate con queso mozzarella, el enrollado de zucchini con ricotta y los ravioli de ricotta y espinaca en salsa rosada; nos convencimos de ello.
Los nuevos sabores del restaurante comienzan a gustar. En pocas semanas Andrea Ferro ha captado adeptos al sabor italiano de Limoncillo; quien prueba, suele volver.