El agitado ritmo de vida que se lleva hoy día aumenta las posibilidades de sufrir de estrés. Por eso la armonía, la paz y el equilibrio son elementos que no se deben olvidar al momento de decorar o redecorar sus espacios, según la técnica del Feng Shui.
1. La naturaleza. En esta técnica la protagonista es la madre naturaleza, pues se recurre a ella como fuente de energía y de paz. Se requiere incorporar materiales naturales, tales como piedras, madera y agua, en sustitución de cerámica y mármol para, de esta forma, lograr balance.
2. La simplicidad. Un principio básico es no recargar, por lo que el mobiliario debe ser simple y con texturas suaves que den calidez al contacto con la piel.
3. Los colores. El blanco en sus diferentes tonalidades se presenta como el color capaz de transmitir la paz y la armonía requerida. La tendencia es pintar los interiores de blanco, pero la pared principal de un color alusivo a la naturaleza, que bien puede ser el verde o marrón.
4. La iluminación. No debe ser ni muy fuerte, ni muy débil, para evitar un desbalance energético. Es recomendable usar iluminaciones indirectas y evitar las luces fluorescentes, a menos que sea en la oficina, para que el ambiente no transmita frialdad.
5. Las obras de arte. De éstas tampoco se debe abusar, por lo que no deben ser exageradas en número. Además, es importante que los temas de cuadros y esculturas no sean violentos, sino que aborden temas que transmitan paz.
6. La ubicación. Un aspecto que no debe descuidarse es la correcta ubicación de los elementos. Lo más importante es no mezclarlos (agua, fuego, aire y tierra).
Por ejemplo, trae muy mala vibra colocar una fuente al lado de un cuadro que tenga el sol.
7. “Un animalito”. Y para cerrar con broche de oro, se hace indispensable la presencia de una mascota. Estas son favorables en el sentido de que complementan todos los elementos.
Puede ser un pez, una tortuguita o cualquier otro animal.