Lucir un mobiliario nuevo, aunque no lo sea, y aprovechando los materiales que nos rodean y que muchas veces despreciamos, es una tendencia en Panamá, así lo manifestó Leo Agnew de BHT, quien explicó que muchas veces se toman accesorios o muebles antiguos y se transforman, se reutilizan y rediseñan, para crear un ambiente diferente, tomando como base la pieza existente y casi siempre antigua.
Tendencia.
La decoración con objetos y piezas restauradas es una corriente que se desarrolló en Europa hace algunos años. En nuestro país se viene introduciendo con fuerza, ya que es una forma original de renovar el mobiliario y los accesorios del hogar, sólo hay que aprovechar los materiales o piezas que tenemos en existencia y que generalmente ignoramos. El detalle está en restaurar un mueble roto o muy viejo, para transformarlo y luego ubicarlo dentro de otro espacio de la casa. ¡CLaro, con el fin de crear un nuevo ambiente!
Mobiliario.
Para este tipo de decoración se utilizan antigüedades o muebles simplemente viejos o deteriorados por el paso del tiempo. Por ejemplo: un escritorio antiguo, unas butacas del siglo pasado o el viejo aparador de la abuela, siempre y cuando luzcan impecables consiguen dar un toque de distinción a cualquier espacio.
Durabilidad.
Explica Agnew que cada vez es más frecuente utilizar los servicios de un restaurador para reciclar (restaurar) muebles abandonados o deteriorados, ya que hoy día no se fabrican con la calidad y materiales -como la madera de antes.
Adaptación.
Estos muebles muchas veces con pasado histórico se adaptan a la actualidad y a cualquier espacio en función del gusto de su propietario, tanto en cocinas como en baños, salas y todo tipo de ambientes.
Se trata de darle un acabado fiel al objeto original, conservando y luciendo la madera de calidad que ya poseía el objeto.
El resultado es un rincón original y elegante, que combina perfectamente con el tono clásico de la madera.