LOS PEQUEÑOS detalles hacen la diferencia en la decoración del hogar. Nada mejor que un candelabro en el lugar adecuado para dar un toque de distinción.
Los hay en todos los estilos, tamaños, diseños y materiales. Los de pared adornan un espacio vacío tanto como si fuera un cuadro mismo.
Para los pasillos o habitaciones amplias, los candelabros largos y con pies son los ideales. Para centros de mesa son mucho más elaborados, generalmente en materiales más finos como plata o cristal; y en tamaños de pequeños a medianos, dependiendo de la mesa o comedor en que se vaya a usar.
En las diferentes estancias de la casa su ubicación estará en dependencia del gusto de la persona y la decoración general del hogar. En un ambiente clásico se deberán usar candelabros finos y de elaborados diseños.
Los candelabros de pared ubicados en lugares amplios o pasillos, acortan las distancias de la pared entre el suelo y el techo, convirtiendo un espacio vacío en otro más cálido y con mayor luminosidad.
El uso de candelabros en la decoración del hogar implica la utilización de velas, las cuales han adquirido un lugar muy importante en la decoración.
La luz de las velas se convierte en el complemento esencial de los candelabros y pueden llegar a ser un conjunto muy especial, tomando en cuenta que actualmente las velas aromáticas traen los más diversos diseños y colores, además brindan mucha paz e inducen al relajamiento.
Considerados siempre como una opción de iluminación elegante, los candelabros no son solamente para comedor. Considéralos para el recibidor, el vestíbulo y hasta para el dormitorio.