El mantel es el elemento principal para que su mesa esté "vestida" adecuadamente, dependiendo de la ocasión y los accesorios que se utilicen.
En cuanto al estilo, color o estampado, no podemos dar una pauta concreta, pues existen en el mercado cientos de opciones.
Solo tenga en cuenta su buen gusto y la combinación de los otros elementos que van a conformar la mesa.
El mantel debe cubrir por completo la mesa, y colgar como mucho, por sus lados, un tercio de la distancia que hay entre la mesa y el suelo.
No ponga nunca un mantel escaso que no cubra toda la mesa, o uno que llegue hasta el suelo o cerca de él, por sus lados (si es muy grande puede optar por doblarlo).
Los manteles los encuentra en diferentes tamaños, diseños y materiales para que pueda escoger el que más se acomode a sus gustos y necesidades.
Para proteger la mesa de golpes (y amortiguar el ruido), objetos calientes o derrame de algún líquido es conveniente colocar entre la mesa y el mantel algún tipo de protector que será de mucha utilidad.
El mantel debe estar perfectamente limpio, en buen estado de conservación y debe guardar cierta sintonía con el resto de elementos que van a componer la mesa.
La clave para que su mesa luzca hermosa es seleccionar un mantel que se ajuste a ésta adecuadamente.
La caída ideal para que se aprecie la belleza del mantel es entre 6" y 12" por debajo del borde de la mesa.
Para esto es necesario saber cuál tamaño de mantel comprar dependiendo de las dimensiones de su mesa.
Las servilletas, deberán ser de la misma mantelería, para guardar cierta síntonia con todo el conjunto.
Deberán ser grandes, de al menos 40 cms. de lado (si son mayores mejor). Las servilletas pequeñas se suelen reservar para los juegos de café o té, para una merienda, etc. pero no para mesas formales.
La servilleta se coloca a la derecha o izquierda del plato, indistintamente, e incluso, doblada encima del plato.
Los individuales permiten darle ese toque personal que caracteriza su ambiente familiar. Grandes y chicos pueden escoger un motivo especial. Se les conoce como individuales, pero su uso decorativo lo decide su personalidad. Los individuales se han convertido en un toque esencial en el comedor. Dado que las opciones en sus diseños y composición son variadas, usted puede elegir el que más se ajuste a su forma de ser.