Mañana lunes 31 de octubre, será oficialmente reabierta la Iglesia de Nuestra Señora (Frauenkirche) de Dresden, Alemania. Para muchos alemanes, este evento es un signo de la gracia de Dios. Construida entre 1726 y 1743, la iglesia era un monumento del barroco luterano. Era también la mayor iglesia protestante de Alemania, y un símbolo de la ciudad que ha sido llamada "la Florencia del río Elba".
En 1992, la ciudad de Dresde decidió reconstruir la Frauenkirche. Muchos pensaron que era un error, que las ruinas debían continuar recordando las cicatrices y la culpa. Pero muchos más en todo el mundo contribuyeron dinero para la restauración. Y ésta se llevó a cabo más rápido de lo que cualquiera hubiera imaginado.
En el barroco la arquitectura va frecuentemente unida al urbanismo. La ciudad se vuelve escenográfica. El palacio es el típico edificio de vivienda urbana para las familias poderosas. El hotel es un tipo de vivienda unifamiliar exenta y rodeada de jardines, burguesa. El templo es el lugar del sermón y la eucaristía. Se trata de un sitio de representación teatral.
La escultura barroca se caracteriza por su fuerza y su monumentalidad, su movimiento compositivo, su dinamismo, proyectado hacia fuera, sus composiciones diagonales, su expresividad y su tratamiento de la ropa.
Los temas tienden a ser más profanos, mitológicos, en donde el desnudo adquiere particular importancia. Además, la escultura se vuelve urbana, aparecen en las calles, plazas y fuentes, integradas con la arquitectura.
No se entiende la pintura barroca sin hacer referencia a dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo. El tenebrismo consiste en el choque violento de la luz contra la sombra. Mientras que el eclecticismo trata de una estética decorativa efectista y teatral.