La entrada de aire, el exceso de presión, etc, pueden ocasionar verdaderos estragos si no le damos un cierto mantenimiento las tuberías en nuestro hogar.
En una casa básicamente hay dos tipos de tuberías que van del contador a la toma de agua y las que recorren el interior de la vivienda y que suministran el líquido a los grifos, sanitarios y demás áreas. Dentro de esta sencilla clasificación, cada tubería tiene un diámetro y es fabricada de uno u otro material, pero todas necesitan una revisión periódica para conocer el estado en que se encuentran y así evitar daños mayores, sobre todo si la vivienda sobrepasa los cinco años.
Pequeños imprevistos en las tuberías se pueden subsanar si se actúa de manera correcta, evitando así daños mayores y sobre todo ahorrándose el costo de un fontanero de urgencia.
Los tubos muy antiguos tienden a atascarse por muchos motivos, la acumulación de grasa, cabellos y demás objetos son los más frecuentes. Cuando el problema ya es mayor, no queda otro remedio que recurrir a un profesional para sustituir la pieza o parte dañada. Pero antes de tomar esta decisión puede probar algunas posibles soluciones. En el mercado puede conseguir ciertos tipos de químicos que ayudan a destruir y disolver las sustancias que se depositan en la tubería. ( Lea las instrucciones del envase y asegúrese que puede usarlo en su casa y que sea para el tipo de tuberías de su residencia.) También puede probar con abundante agua hirviendo, siempre y cuando la tubería sea resistente al calor.
A menos que sepa con certeza por dónde pasan las tuberías, resulta muy fácil pinchar una de ellas cuando se está clavando. Ante un problema como este, es preferible mantener el clavo y no retirarlo hasta que se haya vaciado la tubería por completo y se pueda reparar la fuga.
Un escape en una tubería a presión: En estos casos la intensidad con la que sale el agua no da tiempo a mucho. Por eso. Lo más rápido y práctico es colocar una masilla reparadora especial para estos casos, es decir de acción rápida( endurecimiento máximo en 3 minutos) que se adhiere sobre soportes húmedos y que tenga una buena resistencia a altas temperaturas. Para colocar este tipo de masilla basta amasarla y colocarla sobre el escape.