Podemos mencionar algunos de los minerales que nuestro organismo necesita. Ayuda a evitar la pérdida excesiva de agua en el organismo y regula el trabajo muscular. Las necesidades de sodio varían en función de la cantidad que se pierda a través de la orina, el sudor y las heces. Alimentos en los que podemos encontrar un alto contenido de sodio son : salchichas, embutidos, carne de pollo, sal, carne de cerdo; otros alimentos con menos cantidad de este mineral son las pastas, el arroz, las lentejas, la piña y el tomate. Es vital para la formación y mantenimiento de los huesos y los dientes. También interviene en la coagulación de la sangre. Durante la niñez, la adolescencia y el embarazo, es recomendable doblar su aportación. Como sabemos la fuente principal para obtener el calcio es la leche. Otros alimentos ricos en calcio son las avellanas, el yogurt, las nueces, lentejas, frutas y verduras, huevo y perejil.
La anemia es la principal consecuencia de la falta de hierro. Alimentos de origen animal tienen un alto contenido de hierro; el hígado, pescado, huevo espinaca, pan lentejas, plátano, mazanas, cacao son algunos de los alimentos que aportan este mineral al organismo. Es primordial para la función de la glándula tiroides; regulan la actividad metabólica de la persona e interviene en el crecimiento, y mantenimiento de la temperatura corporal , en las actividades del sistema nervioso. Este mineral se encuentra en el agua, en los moluscos, pescado, algas. Ayuda a la formación de los huesos. Se obtiene comiendo legumbres, productos del mar, yema de huevo, frutos secos y cereales integrales. Es vital para la síntesis de las grasas.
Es importante el consumo de cada uno de los productos mencionados anteriormente ya que así su salud estará en buenas condiciones.