Otro grave problema, es que el personal de aseo se niega a limpiar la sala y sólo se dedican a hacer sus labores en hospitalización.
El personal que prefirió por razones obvias no dar a conocer sus nombres, aseguró que los pacientes no reciben las medicinas adecuadas.
En este hospital aún se aplican medicamentos como el Meleril, Aldol, Peridol, que ya no se usan en Panamá, mientras que el Rispaldar y otros que recuperan más rápido al paciente no hay "porque es muy costoso".
Pero el problema más grave, es que los pacientes de psiquiatría son abandonados por sus familiares.
El director regional de Salud, Carlos Muñoz, dijo que la compañía que restauraba el nosocomio tuvo problemas con la Contraloría, por lo que suspendió el trabajo y motivó que sólo se habilitaran 3 baños en psiquiatría.
Añadió que psiquiatría es un edificio enfermo y que las tuberías de agua potable están dañadas.