Señaló que durante la Cuaresma, la oración, el ayuno y la abstinencia son fundamentales, y cada persona debe hacerlo según su propia realidad y con verdadera conciencia.
El sacerdote Iturbe indicó que antiguamente el carnaval era una fiesta pagana que la iglesia quiso santificar.
Alegó que las personas aprovechaban para comer y compartir durante tres días, porque sabían que venía un tiempo de sacrificios y abstinencia.
Actualmente esta celebración no tiene nada que ver con este principio y el carnaval se ha desbordado de una forma muy negativa.
Recordó que hace cuarenta años el carnaval en Azuero era una fiesta familiar que se realizaba en medio de una sana diversión que se desarrollaba de forma popular entre barrios.
Acotó que lamentablemente esto, ya no es así, por lo que el signo de la ceniza no puede utilizarse para calmar la conciencia de los pecados que se comenten durante estos días.
Aseveró que las iglesias Catedral San Juan Bautista, Ntra. Sra. del Rosario y San Atanasio en Los Santos son unas de las más visitadas en este día sagrado.
La Iglesia Católica comenzó a imponer las cenizas en el siglo XI, estableciendo así este tiempo de conversión y penitencia.
La iglesia recuerda que los judíos se cubrían de cenizas como una señal para que el pueblo supiera que estaban en actitud de sacrificio.
Unos cuarenta días antes de la Cuaresma, los cristianos realizan una convivencia para comerse toda la carne.