Por su parte, Carmen Pascual de Jaén, directora del IPHE de Penonomé, señaló que esta región de Coclé es la que tiene la mayor población de retos múltiples, que involucra a niños y adultos.
Aseveró que es por ello que este tipo de programas se está llevando a las comunidades apartadas con más necesidad.
Durante el seminario taller de capacitación, cerca de 60 personas colaboraron en la confección de camas, sillas especiales, rampas, barras paralelas, bastones y hasta andaderas.
Uno de los logros más significativos es que son muchas las personas que ya saben confeccionar muebles para discapacitados y que acudirán a los diferentes centros de salud, donde trabajan los técnicos de estimulación temprana y terapia física, para colaborar.
Según Vidal, el mayor logro de un niño o adulto discapacitado es estar vivo.
Alegó que nunca imaginó que podía ayudar a otras personas que se encuentran peor que él y que anhelan una mejor vida.