Para Suárez es urgente enfrentar la violencia. Es necesario que se invierta en infraestructuras que permitan tener espacios adecuados para los planes de resocialización que se implementan en estas cárceles.
La Pastoral Carcelaria no solo se dedica a evangelizar, y tal como lo explicó Suárez, ellos han venido realizando una labor tratando de apoyar a los reclusos con sus problemas familiares, judiciales, legales y de abandono así como los programas educativos que se desarrollan en medio de muchas dificultades.
El estudio se inició en septiembre de 2006. Se investigó el aspecto social, educativo, familiar y psicológico, además de la parte médica, para definir el perfil del detenido en esa región.