El techo se cierra completamente en un período de 15 minutos. Además, sobre el círculo central de la cancha y a 26 metros de altura, hay un enorme cubo, con cuatro pantallas gigantes de 6.6 metros de alto sobre 8.5 de ancho, a través de las cuales se pasan las repeticiones de los goles del Schalke, de las jugadas más importantes y también de aquellas que crean polémica.
Pero eso no es todo, porque en los baños hay parlantes a través de los cuales se relatan las jugadas y en los espacios gastronómicos un total de 370 televisores los cuales transmiten los partidos en vivo, de modo que los fanáticos no se pierdan ninguna jugada si por alguna razón se mueven de sus puestos.
Por si fuera poco, hay una pequeña capilla donde los más allegados al equipo no sólo pueden acudir a rezar antes de cada encuentro, sino que se realizan bodas y bautizos.
La bebida llega en camiones al estadio y una vez allí es descargada en cuatro grandes depósitos centrales. Posteriormente se distribuye por un sistema de cañerías refrigeradas que recorren todo el estadio para llegar a los puntos de venta. Se conoció que por partido se venden aproximadamente 52 mil litros de cerveza.