Entre el momento en que oprime el timbre y el instante en que se abre la puerta, la visita intenta imaginar la primera visión de la vivienda en que va a entrar. Esta primera impresión quedará grabada y aunque se trate de una habitación de paso, no debe tener un carácter anónimo, sino que impresione inmediatamente al visitante, con una serie de rasgos propios. Para esto conviene el empleo de colores vivos, que podrían resultar fatigosos en una habitación donde se pasará buena parte del día, pero que resulta admisible en un espacio reducido como este.
En este lugar resulta apropiado, colocar alguna pieza que corresponda con su gusto particular, su carácter y su personalidad. Ya sea un ramo de flores, un pequeño mueble o un adorno, será el toque especial que hará la diferencia.
Algunas entradas son bastante amplias y permiten ubicar distintos muebles, perchas y accesorios. Otras son pequeñísimas y se precisa toda clase de astucia para agrandarlas. En muchas ocasiones será necesario recurrir a efectos ópticos para aumentar ilusoriamente sus dimensiones. Un espejo hábilmente instalado duplica la superficie, y el material que recubre los muros puede contribuir sustancialmente a ese efecto de ampliación.
En las casas de campo, o en lugares como Cerro Azul y El Valle donde llueve mucho hay que pensar inclusive en la época de lluvia, para mantener un área en donde colocar los paraguas, zapatos y demás accesorios que vengan empapados, para dejarlos en un lugar separado y así evitar deslucir el interior del recibidor. Hay que prepararlo para aliviar esas dificultades, sin que pierda su carácter agradable y elegante.
Aunque el espacio sea pequeño, procure colocar algunas plantas en el área; estas aportan vida y color además de crear un aspecto de luminosidad en la pieza. Si el recibidor es muy pequeño, con tan sólo colocar un espejo en el ángulo correcto e incorporar algunas plantas, la entrada cambiará de aspecto, dará un toque agradable al lugar.
Si por el contrario, el espacio presenta mayor amplitud, aquí le presentamos un modelo en donde se ha aprovechado el área para incorporar un elegante y práctico vestidor de invitados, ubicado junto a una pequeña mesa en una extremidad de la entrada, ligeramente disimulado por un cortinado de terciopelo marrón, bordeado de una pasamanería en dos tonos que separa el rincón del teléfono
En un apartamento de amueblado antiguo, la entrada se convierte en una sala de estar. La decoración también es antigua, con un estilo que armoniza con el área de recibidor, ampliándola sensiblemente manteniéndole la imagen de antaño, proporcionándole elegancia y personalidad al mismo tiempo.
Para una residencia moderna y vanguardista, se puede incorporar una variedad de muebles y accesorios que le permitirán crear su propio estilo, ya que hoy día encontramos una gran cantidad de piezas y objetos que permiten inventar y crear ambientes muy innovadores y especiales.
Como señalamos anteriormente la originalidad de la decoración, le permitirá proyectar su gusto personalizado haciéndolo único y especial.
Lo principal que debe tomar en cuenta a la hora de arreglar el recibidor, es el espacio, los colores y los muebles que sean apropiados para el área, evitando exageraciones y piezas que no son apropiadas para el lugar.
Entre menos recargada esté la habitación, más elegante y vistosa se verá.