El arco que se encontraba ubicado en las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo; fue considerado un monumento de gran valor histórico de la ciudad de Panamá y fue designado por la UNESCO como patrimonio histórico de la humanidad.
Esta designación se debe al rol, que según la historia jugó este monumento, sobre la decisión de construir el Canal Interoceánico por Panamá y no por Nicaragua.
El Arco Chato, fue construido en la primera mitad del Siglo XVIII por los Frailes Dominicos. Era integramente de ladrillos, los cuales se dispusieron en forma de cuña.
Después de aproximadamente 300 años de construcción, y luego de haber soportado 2 grandes incendios, manteniéndose en pie por casi dos siglos y medio, se desploma el 7 de noviembre de 2003.
Tras su colapso, la oficina del Casco Antiguo planteó la posiblidad de su reconstrucción, su restaurador será el Arquitecto Raúl A. Murillo Nightengale y el Ingeniero Víctor Duarte.
El proyecto tiene un estimado de duración de 13 a 14 meses y se iniciará con la extracción de plantas, aplicación de venenos y restitución de morteros entre otros detalles.
La Organización Internacional del Trabajo y el Instituto del Trabajo (OIT-IPEC) apoyan esta campaña, que es regional, producida por creativos panameños, añadió la funcionaria.
La Explotación Sexual Comercial (ESC) es un delito y una forma de violencia sexual contra la niñez y la adolescencia que implica una violación severa de sus derechos humanos.
Son diversas las instituciones que atienden la problemática de la ESC.
En la Policía Técnica Judicial (PTJ), hay una sección especializada que atiende las denuncias, que pueden investigar de oficio o mediante querella, sobre todas las modalidades de explotación sexual.
El Código Penal establece la pornografía infantil, actividades sexuales o eróticas remuneradas que incluya cualquier tipo de relación sexual, turismo sexual, espectáculos sexuales que involucren a menores de edad y trata de personas menores de edad con el fin de utilizarlas en actividades sexuales.
Otra de las instituciones es el Ministerio de Desarrollo Social que además de atender a las víctimas en hogares especiales, recibe sus denuncias a través de la línea gratuita 147.
Zulima Fernández, directora nacional de Niñez, dijo que a través de la línea los adolescentes han denunciado que en sus comunidades hay adultos que les invitan participar en una especie de redes de explotación y también algunos familiares las ofrecen a cambio de dinero.
Añadió que en la Casa Hogar Tocumen hay 13 niñas víctimas de la ESC, que están recibiendo tratamiento y ayuda de parte de los psicólogos.
Marcelino Aguilar, de la Fiscalía Sexta de Delitos Sexuales, manifestó que este delito ha ido en aumento y la penalización puede ser de 8 años o más.
Corresponde a la población ayudar a combatirlo, presentando sus denuncias al teléfono 21-2232, o a la línea 147.
El sector Salud tiene como responsabilidad capacitar y sensibilizar al personal que trabaja en los centros de salud, a los adultos mayores y a los menores de edad.
Una labor importante se debe efectuar con los grupos de trabajo en los centros de salud y atender los casos de abuso sexual que se detecten.
Durante la atención se pueden identificar los indicadores de probabilidad como: infecciones de transmisión sexual, embarazos, abortos inducidos, evidencias físicas de agresión, violación vaginal o anal, fisuras o destrucción del esfínter anal, somnolencia, problemas de nutrición y evidencias clínicas de actividades sexuales inconsistentes con la edad.
También hay indicadores psicosociales como comportamiento autodestructivo, fugas del hogar, mutilación o tendencia suicida, manejo de cantidades de dinero, ropa u objetos que no corresponden a su situación económica, permanencia nocturna en lugares vinculados con la ESC, comportamiento y lenguaje sexualizados con pares y personas adultas.
Los educadores estar alerta y garantizar la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo y promover la reinserción de aquellos que hayan abandonado los estudios, pues la exclusión los entrega a una situación de explotación, ya que el bajo nivel de escolaridad se convierte en un obstáculo para que puedan acceder a un nivel de vida apropiado.
Los maestros y profesores son el primer contacto; le corresponde escucharlos y mantenerlos informados sobre los procedimientos que se realizarán para protegerlos; deben evitar regañarlos o reclamarles, sino recordarles que están siendo víctimas y no son culpables de lo que sucede.
Además deben informar la situación al superior inmediato, solicitar ayuda de un profesional y denunciar penalmente la situación ante las autoridades correspondientes, pero sobre proteger a la víctima.