Tras 160.000 horas de trabajo y una inversión de dos millones de euros, los frescos de la basílica superior de San Francisco de Asís, reducidos a miles de fragmentos por el terremoto de 1997, fueron mostrados, el pasado miércoles, al público tras pasar por una ingente tarea de restauración.
Han sido necesarios ocho años de investigaciones y la labor de un amplio equipo de expertos para colocar los diminutos fragmentos recuperados en su lugar original, como si de un puzzle se tratara, con la ayuda de avanzadas técnicas informáticas y una enorme dosis de paciencia.
El resultado es algo "que está muy cerca del milagro", destacó el ministro italiano de Cultura, Rocco Buttiglione, durante un sugerente acto de inauguración bajo el famoso fresco de San Mateo de Cimabue, maestro de Giotto, pintado a finales del siglo XIII en una de las bóvedas del templo franciscano.
Poco después de la tragedia comenzaron las tareas de restauración, con una primera fase en la que los expertos trabajaron mano a mano con los equipos de bomberos para recuperar, entre los escombros cerca de 300.000 fragmentos de los frescos destruidos.
Se tardaron entre cuatro y cinco años en clasificar y devolver a su emplazamiento original los pedazos que habían pertenecido a las imágenes de santos que decoraban las arcadas laterales y a un fresco de san Jerónimo atribuido al joven Giotto que se asentaba sobre el ábside.
La restauración de estas pinturas concluyó en 2002, con el logro de haber resucitado de un montón de escombros cerca del 70 por ciento del fresco original de Giotto.
Viníl: Material plástico y flexible compuesto por PVC. Cuenta con partículas de silicona que hacen este suelo antideslizante y muy brillante. La superficie puede ser lisa o imitar otros materiales.
Teca: Madera tropical de color marrón rojizo. Su alto contenido en aceites la hace resistente al agua. Con ella se fabrican muebles y suelos preciosos.
Teflón: Sustancia química capaz de resistir temperaturas hasta de 300º C sin sufrir alteraciones. Es resistente a los ácidos y disolventes.
Se emplea en numerosos materiales como ollas, planchas y utensilios de cocina.