Son el resultado de la combinación de técnica, paciencia y cuidados diarios.
Los bonsáis originarios de China y Japón, han cautivado a muchos amantes de la naturaleza. Su diminuta y atractiva apariencia los hace ideales para adornar cualquier rincón de nuestra vivienda.
Se les deben prodigar los mismos cuidados que si se tratase de una planta de mayor tamaño.
Son el elemento decorativo que aportan un toque natural a la ambientación.
Se aconseja cultivar especies que se adapten con mucha facilidad a nuestro clima y temperatura.
Para el interior de la vivienda utilice especies tropicales y los arbustos los puede colocar en el exterior, ya sea en una terraza o en el jardín.
Estos ejemplares se conjugan a la perfección con un estilo de decoración Zen, que tiene como objetivo principal la relajación y los espacios amplios donde reinen la tranquilidad y armonía.
Cultivar un bonsái requiere de mucho esfuerzo y dedicación, por lo que es considerado un acto de meditación.
Significado.
Este arte surgió hace unos mil años como un objeto de culto de los monjes taoístas. Este pequeño árbol era un enlace entre la tierra y el cielo, el hombre y la divinidad y una garantía a la eternidad.
Cuidados.
Es muy importante que a diario observe la evolución del bonsái y que además le aplique los productos y técnicas necesarios.
Al regar su bonsái, hágalo de forma moderada, recuerde que mucha agua daña las raíces. Algo que puede hacer es esperar a que la tierra de la superficie esté totalmente seca para proceder a regar. Pero evite grandes cantidades de agua, por el bien de la planta.
La tierra donde coloca el bonsái tiene que ser suave y que se desbarate con facilidad. Una excelente forma de comprobarlo es tomando un puñado de ella en su mano. Al abrir su mano esta debe estar disuelta.
En cuanto a la mezcla de los nutrientes que requiere su bonsái, consulte a la Asociación de Bonsái de Panamá, ya que ninguna especie es igual a otra, por lo tanto requieren de minerales en clases y cantidades diversas.
La temperatura es otro factor muy importante. Si coloca su bonsái dentro de la casa, procure alejarlo de los rayos directos del sol y de las corrientes de aire. Ellos se adaptan al sitio donde siempre están, por lo que no es recomendable que a diario lo esté cambiando de sitio o posición.
Disfrute en su hogar de estos curiosos y atractivos regalos de la naturaleza. Ellos añadirán a su casa una aire fresco y acogedor. Llenarán la estancia de vida a la vez que aportan un toque de mística a su decoración y a su entorno.