LA TAPICERIA de nuestros sofás y butacas no está pensada, ni mucho menos, para cambiarse todos los años. Una solución muy usada para alargar la vida de la tapicería suele ser el recubrir los sofás o butacas con fundas. Sin embargo, si no queremos recurrir a este tipo de cobertores, es aconsejable seguir unos cuidados mínimos que eviten el deterioro prematuro de los tejidos.
Para que la suciedad no penetre en los tejidos, y se alargue la vida de los asientos, conviene eliminar las manchas en el acto, y realizar una limpieza sistemática.
Sea cuál sea el material de tapicería, tela o piel, es imprescindible quitar el polvo con la ayuda de un aspirador. Aprovechando las diferentes boquillas de estos aparatos, lograrás una limpieza impecable de todos los rincones del sofá.
Después de pasar el aspirador, en los asientos tapizados hay que aplicar espuma seca para eliminar la suciedad más rebelde.
Déjela actuar el tiempo indicado, retira los restos del producto con un cepillo.
Para limpiar los asientos de rejilla, basta con que les pase un paño húmedo. Los sofás tapizados de piel, en cambio, conviene nutrirlos con cera incolora.
Además de realizar la limpieza habitual, nutra los sofás de piel pasándoles un algodón con crema desmaquilladora.
Para mantener la elasticidad de la rejilla, conviene darle una fina capa de cera de abeja. En los de tela, los apoyabrazos resultan los más castigados y fácilmente se oscurecen sobre el roce. Si son de tela, frótelos con un paño empapado en amoníaco.
Por último, si los sofás son desenfundables, se recomienda lavar las fundas en cada cambio de estación.
Consiste el cubrir de materia orgánica la base de la planta. Esta capa retiene la humedad, protege de las temperaturas rigurosas y frena la invasión de las malas hierbas. Se pueden usar hojas, corteza, turba, serrín, etc. Bastará con que tenga un grosor de 5 ó 10 cm. Para evitar pudriciones se evitará que toque el tronco, despejando una zona de varios centímetros a su alrededor.
Debe ser el adecuado. Se debe ajustar en función de factores como la climatología, el tipo de tierra, el drenaje, etc.