UN DORMITORIO romántico debe complacer a todos los sentidos y aumentar la intimidad y la posibilidad de relajación, conciliar mejor el sueño o transformarlo en un nido de amor que apele a cada uno de nuestros sentidos.
La cama es el centro de cualquier dormitorio y ha de ser tan cómoda como sea posible. Colchas y almohadas forradas con telas lujosas darán un mejor aspecto al conjunto, pero la clave de todo será disponer de un colchón cómodo.
Armonice los colores, pues la vista agradecerá esas tonalidades suaves sin sobresaltos o diferencias que dañen el sentido.
En cuanto a la iluminación, debe ser suave y filtrada; las luces brillantes pueden romper el ambiente. Utilice bombillos de bajo voltaje que mitiguen la luz y que simulen un matiz rosa suave. Para una velada inolvidable, nada mejor que el resplandor tibio de las velas (no se descuide nunca con las velas encendidas, tenga precaución).
Tenga sus Cd´s favoritos cerca; la música "suave" casi imperceptible es una de las cosas que más ayudan a elevar el ánimo.
Si su dormitorio es ruidoso debido al exterior, ponga cortinas gruesas para amortiguar el sonido.
Y como un toque final, olores sensuales en el dormitorio mediante la quema de algunas hierbas aromáticas suaves u otro medio, asegurándose que sea casi imperceptible pues un olor cargado puede llegar a ser agobiante, dando un resultado contrario al esperado. Lavanda y romero por ejemplo ayudarán con su olor natural.
La tarea es fácil, evalúa tu dormitorio empezando con el sentido del tacto, recuerda la importancia que tienen la cama y el colchón, que debe ser tan cómodo como sea posible.
Un dormitorio romántico debe agradar a todos nuestros sentidos, comprueba que es así y lo habrás conseguido.