Las rayas, además de ser un clásico de la decoración y del interiorismo, favorecen y estimulan el ánimo y ofrecen un ambiente fresco y alegre.
Desde los grandes palacios de épocas pasadas, a los castillos imperiales, hasta las casas u oficinas actuales, la decoración a base de rayas es un estilo que se contrasta con los colores y se complementa con los accesorios.
Formas, tamaños y diseños.
En este estilo las líneas rectas, delgadas, ondulantes, sinuosas, gruesas, rotundas, verticales u horizontales, casi invisibles, extensas e infinitas, adoptan las más originales formas que, al combinarlas entre sí, obsequian un fuerte, pero agradable impacto visual.
Según Isac Campos, decorador de interiores, las rayas crean efectos ópticos que al unirlas o separarlas dibujan paisajes, figuras geométricas o un colorido contraste. “Es una cuestión personal”, agrega.
Las líneas de trazo fino, salpicadas sobre fondos lisos, se convirtieron años atrás en un clásico del estilo, pero actualmente todo vale si está rayado, sólo depende del diseño y de los colores que se buscan y de cómo los apliquemos.
Complementos.
Cortinas, alfombras, muebles, lámparas, mantas, almohadones, paredes y pisos son sólo algunos de los accesorios que pueden o no llevar “rayas” y que completan la decoración.
La idea es jugar con el contraste de colores y las formas lineales , ya que de este resultado dependen los complementos que se integren a la decoración.
¡Atrévase y compruebe!.