El estilo Country representa una propuesta natural, donde resaltan los diseños tradicionales. Un toque de romanticismo se imprime en los elementos textiles.
En cuanto a los muebles, en estos se destaca una línea muy campestre; son piezas claves y necesarias.
El mobiliario ha de ser principalmente en madera, ya sea pura o pintada en colores pasteles.
La madera es un material que no puede faltar en el Country; se usa no solamente en los sofás, sino también en marcos de ventanas y en techos, lo que añade un aire cálido a la vivienda.
Esta tendencia, muy popular en los Estados Unidos, ha calado en muchos países de Centro y Suramérica, en los que el gusto por los muebles de madera es común.
La vida campestre se asocia mucho con este estilo, no obstante, las casas sencillas y pequeñas también pueden hacer gala de este tipo de decoración.
Los complementos que más se usan son los de corte antiguo, que combinan con el ambiente rústico en general.
Las sábanas, cortinas y colchas deben tener diseños florales, para que conjuguen a la perfección con la madera.
Como se utilizan telas con diseños florales, el color que más favorece a las paredes es el blanco.
Es ideal para las casas de campo, y como todo ha evolucionado, ya no se utilizan colores vibrantes, sino aquellos en tonos pasteles.